En un proyecto con financiación del IVACE

La UMH de Elche crea una tecnología que detecta los desplazamientos que puede sufrir el cerebro durante una intervención para extirpar tumores intracraneales

Proporciona información precisa al equipo de neurocirugía para mejorar la toma de decisiones durante la operación quirúrgica

David Alberola García

Elche |

La UMH de Elche crea una tecnología que detecta los desplazamientos que puede sufrir el cerebro durante una intervención para extirpar tumores intracraneales.
La UMH de Elche crea una tecnología que detecta los desplazamientos que puede sufrir el cerebro durante una intervención para extirpar tumores intracraneales. | GVA

La Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ha coordinado el desarrollo de una tecnología capaz de detectar de forma objetiva y en tiempo casi real los desplazamientos que puede sufrir el cerebro durante una intervención para extirpar tumores intracraneales. El objetivo es proporcionar información precisa al equipo de neurocirugía para mejorar la toma de decisiones durante la operación.

Actualmente, las intervenciones para la extracción de tumores cerebrales se planifican a partir de imágenes de alta resolución obtenidas mediante resonancia magnética o tomografía computarizada. Sin embargo, una vez que los neurocirujanos acceden al cerebro, pueden producirse cambios en su posición debido a variaciones de presión y otros factores fisiológicos.

Ese desplazamiento cerebral puede modificar la localización prevista del tumor y comprometer la precisión de la planificación inicial. Hasta ahora, la valoración de este fenómeno depende principalmente de la experiencia y criterio del equipo médico, ya que no existe un sistema que permita medirlo de forma objetiva y cuantificable dentro del quirófano.

Para resolver esta limitación, se ha desarrollado un casco equipado con antenas que trabajan en el rango de las microondas y que emiten señales de muy baja potencia que permiten obtener información sobre la posición del cerebro de manera inocua tanto para el paciente como para el personal sanitario.

A partir de esa información a modo de imágenes, en los días previos a la intervención quirúrgica se genera un gemelo digital personalizado del cráneo y del cerebro del paciente y, durante la cirugía, se realizan dos mediciones rápidas con el casco: una antes de acceder al cerebro y otra después de la apertura craneal.

A continuación, en un proceso que se completa en menos de cinco minutos, una serie de algoritmos matemáticos compara ambas mediciones para determinar el desplazamiento cerebral producido y estimar cómo afecta a la posición real del tumor.

Los resultados se muestran al equipo de neurocirugía a través de una pantalla táctil y por medio de sistemas de realidad aumentada que permiten visualizar en tres dimensiones tanto la posición original como la posición actualizada del tumor. Esta representación facilita la interpretación de los datos y ayuda a decidir si la planificación inicial sigue siendo válida o debe modificarse.

Entidades colaboradoras

El proyecto cuenta con financiación del el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación y se desarrolla en colaboración con la Asociación de Investigación de la Industria Textil, el Instituto Tecnológico de la Energía, la empresa especializada Neuroinnova S.L. y la consultora Ayming.

La iniciativa también cuenta con financiación de la Unión Europea.

La entidad Aitex ha participado en el diseño y fabricación del casco que integra las antenas de medición, utilizando materiales específicos que garantizan el correcto funcionamiento de las señales electromagnéticas empleadas por el sistema, mientras que el ITE colabora en los ensayos de compatibilidad electromagnética y presta asesoramiento técnico para la integración de los distintos sistemas electrónicos.

El conocimiento clínico sobre las intervenciones intracraneales lo aporta la empresa Neuroinnova, que está formada por especialistas en neurocirugía que también asesoran al equipo de ingeniería en aspectos relacionados con la funcionalidad y usabilidad de la solución.

Por su parte, Ayming participa en las actividades de difusión y transferencia tecnológica, así como en la identificación de potenciales entidades interesadas en la futura explotación de los resultados del proyecto.