Hay más de 200 víctimas y el volumen económico del botín conseguido supera los 19 millones de euros

Seis detenidos, uno en Santa Pola, por integrar un grupo especialista en estafas por falsas inversiones en criptomonedas

En una operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil

David Alberola García

Elche |

Agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil durante la operación desplegada.
Agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil durante la operación desplegada. | Policía Nacional

Una operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil ha desarticulado una organización que operaba desde la provincia de Alicante a la que se atribuye haber estafado más de 19 millones de euros a 208 víctimas a través de falsas inversiones en criptomonedas.

Hay seis detenidos que han sido interceptados en distintas localidades, entre ellas en Santa Pola. Además, en la provincia de Alicante hay detenidos en Torrevieja y Villajoyosa.

La operación es resultado de la unión de dos investigaciones independientes iniciadas por la Policía Nacional y la Guardia Civil que, llegado un punto de las mismas encontraron puntos de conexiones entre ambas, comenzado en ese instante a trabajar conjuntamente ambos cuerpos policiales.

El entramado desarticulado captaba a las víctimas ganándose su confianza como falsos asesores fiscales. Las seleccionaban a través de algoritmos específicos y usando software de Inteligencia Artificial les hacían llegar anuncios publicitarios en las páginas webs que visitaban en los que se prometía una rentabilidad muy alta por inversiones en criptomonedas.

Una vez captados, los balances financieros, que resultaban ser falsos, incitaban a realizar más inversiones, y cuando los afectados buscaban rescatar el dinero, no lo lograban.

No quedaba la estafa ahí porque el grupo seguía contactando con las víctimas haciéndose pasar por responsables de las inversiones, asegurándoles que el dinero estaba bloqueado y que para recuperarlo debían realizar un nuevo ingreso.

En una fase posterior, las víctimas, que ya habían denunciado los hechos ante Policía Nacional o la Guardia Civil, recibían una comunicación de falsos agentes de Europol o falsos abogados del Reino Unido, en la que les indicaban que habían logrado recuperar su dinero y que lo único que faltaba era el abono de los impuestos correspondientes al país donde se encontraba bloqueado. Una vez más y con la creencia de que esa vez sí recuperarían su inversión, accedían al pago de los supuestos impuestos.