El derribo en Elche del edificio que antaño fue sede de Riegos El Progreso avanza tras el desmontaje de su fachada protegida y después de la finalización de las catas arqueológicas y del estudio geotécnico de la parcela.
Tras finalizar la retirada de la fachada que estaba apuntalada, la céntrica plaza de la Constitución del caso urbano de la ciudad ilicitana va a recuperar la circulación de vehículos por sus dos carriles.
El viejo edificio que albergó la sede de Riegos El Progreso ha permanecido apuntalado en su fachada en los últimos diez años, pero ahora, tras desbloquearse la situación patrimonial de ese elemento del inmueble, se ha podido proceder a la demolición del edificio para que, en la parcela resultante, se pueda impulsar la construcción de un nuevo bloque que se destinará a oficinas del Ayuntamiento de Elche.
El alcalde ilicitano Pablo Ruz ha confirmado que en la tarde de este viernes se reabrirá al tráfico los dos carriles de circulación en la plaza de la Constitución: “La calle volverá a la normalidad después de haber estado una década con anclajes y estructuras de sostén de un problema enquistado; ahora, por fin va a volver, a ser una calle normal y va a ser esta una plaza normal” ha destacado el alcalde de Elche.
El primer edil ilicitano ha avanzado que el proyecto va a avanzar en las próximas semanas con la realización de las catas arqueológicas y los estudios geotécnicos necesarios para poder ejecutar la construcción del nuevo edificio municipal.
Ese futuro inmueble contará con sótano, planta baja y cuatro alturas, con una superficie construida de casi un millar de metros cuadrados, y permitirá albergar oficinas municipales y reorganizar servicios.
El presupuesto estimado de la ejecución de esa iniciativa, que será tutelada por la empresa municipal Pimesa, asciende a 1,9 millones de euros.

