El incendio forestal declarado este domingo en el término municipal de Soneja (Castellón) continúa evolucionando de forma desfavorable y ha obligado a desalojar de manera preventiva el municipio de Azuébar ante el avance de las llamas y el riesgo para la población.
El Consorcio Provincial de Bomberos ha calificado su evolución como "negativa", lo que ha llevado a reforzar el dispositivo de extinción.
Ante la gravedad de la situación, la Generalitat Valenciana ha activado la Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales de la Comunitat Valenciana, un nivel de emergencia que se declara cuando un incendio puede afectar gravemente a personas o a bienes no forestales y requiere la incorporación de medios extraordinarios.
Además, para facilitar las labores de extinción, se ha cerrado el Puerto de Sagunto con el fin de que los medios aéreos puedan realizar la carga de agua con mayor rapidez.
Durante la tarde, el operativo se ha ampliado y está integrado por 13 medios aéreos de la Generalitat Valenciana, los consorcios provinciales de bomberos de Valencia y Alicante y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Por tierra intervienen 10 unidades terrestres y una unidad helitransportada de los Bomberos Forestales de la Generalitat, además de cuatro dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, dos dotaciones de bomberos voluntarios y dos brigadas forestales del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia.
El dispositivo se completa con dos patrullas de la Policía de la Generalitat, una unidad de la Guardia Civil, cuatro ambulancias del Servicio de Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana (SESCV) y efectivos de Cruz Roja, que permanecen en preventivo para atender cualquier incidencia derivada de la emergencia.
Mientras tanto, en la provincia de Castellón permanece activo otro incendio forestal en el término municipal de Castellfort, donde intervienen tres unidades de bomberos forestales de la Generalitat y tres medios aéreos.

