Diez tortugas bobas han regresado este jueves al Mediterráneo tras ser liberadas en la playa de Benafelí de Almassora, el mismo enclave en el que nacieron el verano pasado. Los ejemplares han pasado un año en un entorno controlado dentro del programa ‘Head Starting’, impulsado por la Fundación Oceanogràfic y la Fundación Azul Marino, con el objetivo de superar la etapa más vulnerable de su desarrollo.
Las tortugas, siete hembras y tres machos, han pasado de los 33 gramos de peso iniciales a unos tres kilos de media antes de su liberación. El programa permite aumentar sus posibilidades de supervivencia, ya que de cada mil tortugas que nacen en libertad solo una o dos llegan a alcanzar la edad adulta. El nido fue localizado en Benafelí en julio de 2025 tras el aviso de vecinos y contenía 125 huevos, de los que llegaron a eclosionar 51 crías.
La alcaldesa de Almassora, María Tormo, ha destacado el valor medioambiental del litoral del municipio y ha agradecido la labor de las fundaciones, voluntarios y vecinos que hicieron posible la protección de las crías. La provincia de Castellón registró cinco episodios de nidificación de tortuga boba durante 2025, una presencia que refleja la importancia creciente de su litoral para la conservación de esta especie marina.

