HUELGA EDUCACIÓN

Denuncian el uso de correos de familias para comunicar la postura de la Conselleria sobre la huelga docente

La FAMPA Castelló Penyagolosa considera inapropiado el uso de datos personales en un conflicto laboral y reclama garantías.

Los sindicatos rechazan la "irrisoria" propuesta de subida salarial de Educación y mantienen la huelga

Onda Cero Castellón

Castellón |

Denuncian el uso de correos de familias para comunicar la postura de la Conselleria sobre la huelga docente
Denuncian el uso de correos de familias para comunicar la postura de la Conselleria sobre la huelga docente | FAMPA

La FAMPA Castelló Penyagolosa ha expresado públicamente su “disconformidad y preocupación” ante el uso que, según denuncian, ha hecho la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de los datos de contacto de las familias para remitir información relacionada con la huelga docente convocada para el próximo 11 de mayo.

Desde la federación explican que el pasado 7 de mayo numerosas familias recibieron un correo electrónico masivo con una carta firmada por la consellera, María del Carmen Ortí , sobre la convocatoria de huelga. Según señalan, el mensaje se envió a través de una lista de distribución institucional de la Generalitat “sin aclarar de dónde ni cómo se han obtenido las direcciones electrónicas”.

La FAMPA considera que este uso de los datos personales podría suponer “una vulneración de la protección de datos”, ya que recuerdan que cualquier información facilitada por las familias a la administración educativa “debe estar vinculada exclusivamente a finalidades académicas y educativas”.

Además, la federación critica que las instituciones públicas utilicen canales de comunicación directa con la ciudadanía “para hacer campaña, difundir mensajes partidistas o intentar influir en la opinión pública” ante una huelga, que recuerdan es “un derecho fundamental”.

Desde la FAMPA Castelló Penyagolosa también defienden que la Conselleria debería dirigirse directamente a los sindicatos convocantes del paro, a los que consideran “los representantes legítimos de los trabajadores y trabajadoras”.

En este sentido, lamentan que las familias “no forman parte del conflicto laboral” y aseguran sentirse “utilizadas por la administración” en una disputa que, a su juicio, “debería resolverse en la mesa de negociación y no en los buzones de correo de las familias”.