El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido la ganadería extensiva como “el cortafuegos más eficaz, más barato y más útil para prevenir incendios forestales” durante su visita a una explotación de vacuno bravo afectada por el incendio de Soneja-Azuébar.
Barrachina ha señalado que este incendio pone de manifiesto la importancia de mantener la actividad ganadera en el monte, ya que buena parte de la superficie afectada corresponde a zonas de pasto y matorral.
El conseller ha explicado que los rebaños contribuyen a reducir la vegetación disponible como combustible, romper la continuidad del terreno y favorecer que los incendios avancen con menor rapidez. “Donde hay ganado hay cortafuegos vivos durante todo el año”, ha afirmado.
Durante la visita a la explotación Ponce Meliá, dedicada a la reproducción de vacuno bravo para carne y con 154 bóvidos en régimen extensivo, Barrachina ha destacado las medidas de apoyo de la Generalitat a este modelo ganadero, entre ellas ayudas a la competitividad, seguros agrarios, modernización, digitalización y medidas fiscales.
Según ha indicado, la Conselleria ha concedido 8.987.596 euros en ayudas de competitividad ganadera a 446 ganaderos y ha señalado que las ayudas de modernización pueden alcanzar hasta el 80% para recuperar el potencial productivo afectado por catástrofes naturales reconocidas oficialmente.
Nuevas tecnologías para la ganadería extensiva
El conseller también ha puesto en valor la incorporación de herramientas tecnológicas como el vallado virtual, los collares GPS, los sensores y los programas de gestión, que permiten mejorar el seguimiento de los animales y la organización del pastoreo.
Asimismo, ha destacado la aprobación del ITP a cero en la transmisión íntegra de explotaciones de ganadería extensiva para facilitar el relevo generacional y evitar el cierre de explotaciones.
Por último, Barrachina ha señalado que las ayudas de la Generalitat para jóvenes y nuevas incorporaciones han permitido 548 incorporaciones con 27,44 millones de euros, de las que 126 corresponden a actividad ganadera. En la provincia de Castellón se han registrado 162 incorporaciones, con 8,57 millones de euros, mientras que en el Alto Palancia se han producido 29 incorporaciones, 19 de ellas ganaderas.

