La Generalitat Valenciana iniciará después del verano las obras de la esperada rotonda en el cruce de la CV-50, uno de los puntos más peligrosos del tramo entre Alzira y la Barraca d’Aigües Vives.
El proyecto, adjudicado y desbloqueado tras el acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Júcar por su afección a un barranco, es una actuación largamente reivindicada que permitirá reducir riesgos en una intersección crítica.
Además, el Ayuntamiento y la Conselleria, avanzan en otro proyecto integral para mejorar la seguridad vial en toda la travesía de la Barraca. La iniciativa contempla la construcción de tres rotondas: a la entrada y salida del municipio y en el acceso a la urbanización Santa Marina, así como una vía de servicio. Estas medidas, según Andrés Gomis, concejal de Urbanismo de Alzira, eliminarán giros a la izquierda y ordenarán el tráfico, con una inversión prevista de 5 millones de euros.
El proyecto, aprobado por el pleno municipal en octubre de 2023, continúa ahora con el proceso de expropiaciones para poder adjudicarse y ejecutarse en 2026.
