Pitidos y gritos de dimisión a las puertas del ayuntamiento de Sueca ante la histórica subida del IBI.
El equipo de gobierno de la localidad ha aprobado su Plan Económico Financiero con el objetivo de sanear las cuentas municipales tras detectar un déficit acumulado superior a los 6,5 millones de euros durante la etapa de gobierno socialista.
La medida incluye el incremento del IBI en un 34,45% lo que ha generado un mal estar vecinal que ha terminado en decenas de vecinos de Sueca, El Perelló y el Mareny concentrados ante el ayuntamiento para denunciar esta situación. Según el alcalde, Julián Sáez, esta medida busca corregir un remanente de tesorería negativo de 403.000 euros y evitar sanciones administrativas, pérdida de subvenciones y ayudas públicas y ha lamentado el malestar ciudadano, pero han defendido que estas decisiones son “dolorosas pero necesarias”.
El consistorio atribuye esta situación económica a la gestión del anterior gobierno y asegura que, pese a no ser responsables del “desfase económico”, asumen el compromiso de devolver la estabilidad financiera.
