La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha puesto en marcha un ensayo en su Finca Experimental Sinyent en Polinyà de Xúquer para evaluar la eficacia y los costes de las mallas antipolinización como herramienta para combatir la ‘pinyolà’, uno de los problemas que más preocupa actualmente a los citricultores valencianos debido a la pérdida de valor comercial que provoca la presencia de semillas en mandarinas y otros cítricos.
El estudio se está desarrollando en diferentes variedades con problemas de semillado, entre ellas Nadorcott, Leanri y Orri, mediante la instalación de unas mallas de tramado especial diseñadas para impedir el paso de las abejas cuando estas tratan de entrar en contacto con las flores. Este ensayo se lleva a cabo en colaboración con Servicios Agrícolas Meliá, empresa castellonense con la que AVA-ASAJA trabaja en la búsqueda de soluciones innovadoras para minimizar la polinización cruzada y reducir así la aparición de semillas en los frutos.
La colocación de las mallas se ha realizado tanto de manera manual -idónea en aquellas zonas donde no se puede acceder con maquinaria- como a través de un sistema mecanizado gracias al desarrollo de un apero específico que facilita la instalación y la recogida de la cubierta directamente sobre el árbol. Este sistema tiene como objetivo mejorar la operatividad en campo y reducir los costes derivados de la mano de obra, uno de los factores clave para que esta tecnología pueda implantarse de forma viable en las explotaciones citrícolas.
El tramado de la malla bloquea el acceso de las abejas al interior del cultivo, limitando así la polinización responsable de la formación de semillas. Al mismo tiempo, el sistema permite la aplicación de tratamientos fitosanitarios, ya que el producto puede alcanzar la copa del árbol sin dificultad.
En Más de Uno La Ribera hemos hablado con Ana García, directora de la Finca Sinyent.
