El pasado martes, 3 de febrero, se cumplían 8 años de una tragedia de la cual a nadie nos gustaría hablar nunca. La historia del joven futbolista Nacho Barberà. Nacho tenía 14 años y jugaba en el Cadete de la UD Alzira cuando, justo mientras hacía lo que más le gustaba, jugar al futbol, sufrió una muerte súbita.
Aquel golpe resonó no solo en Alzira ni en la comarca. Todo el mundo del deporte nacional se vistió de luto desde ese día, y el número 7 que lucía la camiseta de Nacho se convirtió en un símbolo de dolor y de memoria.
Desde entonces, un grupo de personas, entre ellas por supuesto los padres de Nacho, pusieron en marcha un movimiento, súper necesario, en forma de Memorial, y más tarde de Asociación, para concienciar a la sociedad sobre cómo de importante son la ciencia y la investigación. Investigar en la lucha y prevención de cardiopatías y otros síntomas relacionados con la muerte súbita. La muerte súbita que, por cierto, provoca alrededor de 30.000 muertes anuales en España, según datos de la Fundación Española del Corazón.
Cada año la Asociación Memorial Nacho Barberà se dedica a recaudar fondos para la investigación. Cada año organizan un torneo solidario ya referente en el ámbito de la investigación, y todo lo recaudado lo entregan al Instituto de Investigación Sanitaria de La Fe. Este año les han entregado un cheque por 15.500 euros correspondientes a la recaudación del año 2025. Por primera vez en los últimos años esta ha ascendido y lo ha hecho en más del 50%, 5.375 €, respecto a los 10.125 aportados en 2024.
Todo esto y más nos lo ha contado en el programa el presidente del Memorial, Fernando Barberà.
