El plazo previsto para la elaboración del estudio termina en septiembre, pero ya está claro que sólo será viable con un tránsito de más de 300.000 toneladas y al menos un tren semanal.
El estudio marcará una hoja de ruta y de ser positivo, dejará mucho camino hecho porque prediseña la terminal, los viales necesarios, la integración con el lugar y el apoyo institucional que la incorpore a la red ferroviaria de Castilla y León, además de plantear las ayudas nacionales y europeas a las que podría optar. Con este plan en marcha, la primera opción para su ubicación sigue siendo Prado del Hoyo, pero las dificultades en su desarrollo no descartan otras posibilidades.

