Entrevista a Álex Cardero, jugador de la Cultural y Deportiva Leonesa
P. Tenemos la oportunidad de hablar con un asturiano de pro, además procedente del Real Oviedo. Y es que este año hay una buena cuadrilla de asturianos en la Cultural y Deportiva Leonesa, ¿verdad?
R. Estamos cerca de casa. Sí, aquí hay mucho asturiano, muy buena gente y eso es lo importante.
P. Además, siempre se ha dicho aquí en León que leoneses y asturianos somos primos hermanos. Notaréis ese buen rollo que hay entre Asturias y León.
R. Es verdad que hay muy buen rollo. Desde que estoy aquí, tanto por la calle como con todo el mundo, no he tenido ningún problema. Todo lo contrario. Estoy muy agradecido, la verdad.
P. Álex, hablamos después de haber terminado el entrenamiento. Haciendo un poco de memoria, cuando llegabas a León comentaste que habías dado con la tecla y que esta iba a ser tu temporada para dar ese paso adelante que esperabas. ¿Cómo está ese punto? ¿Dónde está esa tecla o cuál es la clave para dar precisamente ese paso adelante?
R. La tecla es trabajar en el día a día. Durante estos años he vivido varias circunstancias y sé que no voy a volver a pecar en lo mismo futbolísticamente. Yo lo considero así: hay que tener calma, es pronto, trabajar día a día y poco a poco se verán los resultados a todos los niveles.
P. Para los futbolistas, quizás más que para quienes tenemos una vida laboral bastante más larga; una decisión concreta, como irte a un equipo u otro, quedarte o marcharte, puede cambiar mucho tu evolución.
R. Sí, cambia mucho, pero también es muy positivo. Yo creo que, tanto a nivel futbolístico como personal, los futbolistas viven muchas circunstancias y crecen a pasos agigantados también a nivel personal. Siempre intento buscar lo positivo. Es una vida en la que nunca sabes dónde vas a estar, pero aprendes mucho de todo y de todo el mundo.
P. Llegabas a una Cultural descendida de Segunda División, en un año especialmente intenso y duro, en el que se hablaba de que había que volver a la categoría de plata cuanto antes. ¿Tú cómo lo vives desde dentro? ¿Qué sensaciones tienes y cómo ves al equipo leonés?
R. Yo lo primero que veo es que hay un grupo perfecto, que es lo más importante: la unión del grupo. Creo que todavía es muy pronto para ponerse presión. Hay que pensar partido a partido, en ganar los tres puntos, porque creo que eso es lo que nos va a llevar a conseguir algo. Tenemos que remar todos juntos.
P. ¿Te ha llamado la atención la presión que hay aquí por parte de la afición leonesa? Desde el inicio de la temporada ya se están pidiendo resultados.
R. Pasa en muchos sitios, pero yo creo que es normal. Quiero transmitir tranquilidad porque, como he dicho, hay muy buen grupo y hay un trabajo detrás que de verdad va a funcionar. Las cosas van a salir bien. Simplemente, que confíen, porque estamos haciendo las cosas bien y va a llegar. Va a llegar, pero hay que tener calma, porque tenemos que pensar en este fin de semana y no más allá.
P. Álex, ¿estás encontrando tu sitio en este equipo entrenado por Jandro Castro? ¿Qué te pide el entrenador y cómo ves tu evolución dentro del equipo?
R. Sí, es verdad que, como pasa siempre cuando llegas nuevo a un sitio, durante las primeras semanas estás adaptándote. Pero, poco a poco, me estoy encontrando mucho mejor. Soy un jugador al que le gusta estar mucho en contacto con el balón y el entrenador me pide eso, que esté en contacto con el balón y que esté siempre bien ubicado. Yo siempre he jugado por dentro, pero la temporada pasada jugué de extremo izquierdo, extremo derecho, de ocho y de diez. Creo que lo importante es estar preparado para lo que te toque, saber lo que tienes que hacer y transmitir dentro del campo que estás preparado.
P. Tú, además, tienes experiencia en el fútbol profesional y también en el extranjero. Para quien no lo sepa, jugaste en Chipre. Eres muy joven, pero ya has vivido experiencias que muchos futbolistas no llegan a tener nunca. ¿Cómo influyen esas vivencias en tu día a día como jugador?
R. Es lo que te digo, muy positivamente. Por ejemplo, en Chipre he vivido unas cosas y futbolísticamente es distinto a España. Personalmente también. Lo mismo ocurre con los otros sitios en los que he estado. Siempre intento buscar lo positivo para dar pasos hacia delante y, si ha habido algo que no he hecho bien, intento no volver a caer en lo mismo y darle la vuelta.
P. No sé si fue frustrante, después de aquel ascenso del Oviedo, no tener esa oportunidad. ¿Cómo le pesa algo así a un futbolista?
R. Frustrante, no. En el fútbol hay muchas situaciones. Tienes momentos muy buenos, pero luego también hay muchos malos. Tampoco vivo mucho de eso. Sí que es verdad que soy un jugador que vive mucho el momento. No quiero estar pensando dónde estaré el año que viene o dónde estaré la semana que viene. Me gusta vivir el día a día y creo que es la mejor manera de verlo y de poder dar el máximo. Si te estás comiendo la cabeza con todo, al final no vives.
P. Álex, a esta Cultural le hemos visto jugar bien en ciertos momentos del partido, pero en otros ocurren desconexiones. No sé si es parte del propio rodaje del equipo, si hace falta darle tiempo o si hay algún aspecto concreto que mejorar.
R. Yo creo que somos todos nuevos. Quedan tres jugadores y todo es nuevo. Todavía es muy pronto. Todos queremos jugar bien, pero al fin y al cabo lo importante es llevarse los tres puntos, porque eso es lo que te hace ser un equipo y un muy buen grupo. Puedes estar jugando y ver que las cosas no salen, pero aun así sigues trabajando, peleas, presionas y al final te va a llegar. Hay que saber cuándo estás bien, cuándo no lo estás y leer las distintas fases del partido para sacar esos tres puntos.
P. Álex, imagínate que nos juntamos de nuevo en junio y hablamos de esta temporada. ¿Con qué estarías satisfecho? ¿Qué tendría que haber sucedido para que Álex Cardero dijera que mereció la pena venirse a León?
R. No te quiero decir nada de eso. A mí me gustaría que, si hablamos la semana que viene, pudiera decirte que ganamos este fin de semana. Y al siguiente, lo mismo.
P. ¡Eso es cholismo puro!
R. Es mi manera de verlo y lo veo así. No quiero pensar, como te digo, más allá ni en nada de eso.

