La madrugada del miércoles 21 de octubre será uno de los mejores momentos de la semana para mirar al cielo. Las Oriónidas, una lluvia de meteoros originada por los restos dejados por el cometa Halley, alcanzarán su máximo de actividad y podrán observarse sin necesidad de telescopio desde lugares alejados de la contaminación lumínica. El calendario de la International Meteor Organization sitúa precisamente el máximo de 2026 en torno al 21 de octubre.
José María Sánchez, astrónomo del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, recomienda esperar a las últimas horas de la madrugada, cuando la Luna moleste menos, buscar un lugar oscuro y observar a simple vista una zona amplia del cielo. No es necesario dirigir la mirada a un punto concreto porque los meteoros pueden aparecer en distintas direcciones.
La actualidad astronómica deja además otro hito: Voyager 1 se aproxima a una distancia equivalente a un día luz de la Tierra, unos 25.900 millones de kilómetros según explica Sánchez. Esto significa que una señal enviada desde nuestro planeta necesitaría aproximadamente un día para alcanzar la nave y otro para que su respuesta regresase. La sonda, lanzada hace casi medio siglo, continúa siendo el objeto fabricado por el ser humano que más lejos ha viajado.
La sección ha abordado también los cambios que prepara la metrología internacional para el Tiempo Universal Coordinado (UTC). Las instituciones internacionales trabajan para abandonar los actuales segundos intercalares y convertir UTC en una escala temporal continua debido a los problemas que estos reajustes pueden causar en infraestructuras digitales. La propuesta de 2026 plantea que el cambio entre en vigor el 20 de mayo de 2027, elevando hasta una hora la diferencia máxima permitida entre UTC y la rotación terrestre.

