Esto hizo sospechar a los agentes que podían haber salido a mariscar, unido a que instantes antes habían sido vistas con una bolsa que en el momento de la identificación ya no portaban.
En una inspección en el lugar y oculto entre unos arbustos encontraron una bolsa, que contenía entre otros efectos, dos rajadas y una importante cantidad de percebes.
Las dos personas identificadas, una mujer y un hombre de 35 y 27 años, carecían ambos de autorización para la realización de estas extracciones, unido a diferentes pruebas que les apuntaban como los supuestos pescadores.
Por todo ello los agentes procedieron a la intervención de los percebes que arrojaron un peso superior a los 5 kilos. Los hechos serán puestos en conocimiento de la Consejería de Medio Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria.

