Los colegios e institutos de Cantabria podrán establecer "consecuencias disciplinarias" para los alumnos que causen desperfectos en los vehículos de transporte escolar y suspender el servicio, temporal o definitivamente, a aquellos que sus tutores no vayan a recoger a la parada de forma reiterada.
Se trata de dos circunstancias que, según la Consejería de Educación, se están produciendo en los últimos cursos "cada vez con más frecuencia" y que "afectan notoriamente a la correcta prestación del servicio y a la seguridad de sus usuarios".
Por ello, ha modificado la orden que regula el transporte escolar en los centros docentes públicos no universitarios de la comunidad autónoma con el objetivo de recoger ambos supuestos, estableciendo la posibilidad de que los centros fijen consecuencias disciplinarias para quienes causen desperfectos en los autobuses escolares y que también puedan suspender el servicio a los alumnos a los que nadie vaya a buscar a la parada, "provocando una situación de inseguridad y obligando a monitores y conductores a hacerse cargo de los menores".
La orden con la modificación introducida ha sido publicada este jueves en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC).

