El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, reconoce que el Ejecutivo autonómico no podrá alcanzar esta legislatura el objetivo de destinar el 5% del PIB a Educación, establecido en la Ley Canaria de Educación, aunque defiende que el departamento que dirige cuenta este año con el mayor presupuesto de su historia.
En una entrevista en Más de Uno Canarias, Suárez ha defendido el esfuerzo presupuestario realizado por el Gobierno de Canarias y ha insistido en que el incremento de los recursos debe valorarse también en términos absolutos. El consejero admite que alcanzar el 5% requeriría un esfuerzo económico que actualmente no resulta asumible para las cuentas autonómicas.
El inicio del curso escolar 2026-2027, que comienza la próxima semana, ha permitido al consejero repasar algunas de las principales cuestiones que afectan al funcionamiento cotidiano de los centros educativos canarios. Entre ellas, la reducción de las ratios, una de las principales apuestas de la Consejería durante esta legislatura, y la necesidad de garantizar que los centros dispongan del profesorado necesario desde el comienzo de las clases.
Precisamente, uno de los asuntos abordados durante la entrevista ha sido el de las "bajas del profesorado". Preguntado por si estas ausencias deben considerarse dentro del fenómeno del absentismo laboral que denuncian las organizaciones empresariales en otros sectores, Suárez ha defendido que se trata de realidades que no deben equipararse automáticamente y ha puesto el foco en la gestión que realiza Educación para cubrir las ausencias.
El consejero ha destacado la "eficiencia con la que se están realizando las sustituciones" para evitar que las bajas de los docentes tengan una repercusión prolongada sobre el funcionamiento de los centros y el alumnado. Suárez ha defendido así que el problema no debe analizarse únicamente desde el número de bajas, sino también desde la capacidad de la Administración para responder ante ellas y garantizar la continuidad de la actividad lectiva.
Otro de los asuntos tratados ha sido el de las "obras y reformas en los centros educativos". Suárez ha defendido el esfuerzo que está realizando la Consejería para mejorar unas infraestructuras que, en algunos casos, necesitan actuaciones de renovación y modernización, y ha explicado las dificultades que implica compatibilizar determinadas obras con el funcionamiento ordinario de los colegios e institutos.
El consejero también ha abordado uno de los problemas que previsiblemente seguirá condicionando la actividad de los centros durante los próximos años: las *altas temperaturas*. Ante la posibilidad de generalizar la instalación de aire acondicionado en los centros educativos, Suárez ha rechazado esta opción como solución global y ha defendido que las necesidades deben analizarse de manera individual.
A su juicio, plantear una climatización generalizada de todos los centros educativos sería una medida «desmedida e ineficaz», ya que las características de los edificios, su ubicación y las condiciones que soportan durante los episodios de calor no son iguales. La estrategia de Educación pasa, por tanto, por estudiar las necesidades centro por centro y determinar en cada caso qué actuaciones son las más adecuadas.
La adaptación de las infraestructuras educativas a las altas temperaturas se convierte así en uno de los retos que tendrá que afrontar la Consejería en los próximos cursos, en un contexto de episodios de calor cada vez más frecuentes y de mayor intensidad. Suárez ha defendido la necesidad de buscar soluciones eficaces y proporcionadas a las características de cada instalación, frente a una respuesta única para todo el sistema educativo.
Durante la entrevista, Poli Suárez también ha defendido la evolución de los recursos destinados a la "atención a la diversidad y al alumnado con necesidades educativas especiales", uno de los ámbitos en los que la Consejería pretende reforzar sus medios. El departamento ha anunciado para este curso la incorporación de nuevos profesionales y un incremento de los recursos destinados a atender las necesidades específicas de apoyo educativo.
El consejero ha abordado igualmente el problema de la cobertura de las plazas docentes y las dificultades que pueden aparecer al comienzo de cada curso para garantizar que todas las aulas cuenten con el profesorado correspondiente. Educación ha trabajado durante las últimas semanas en los procesos de adjudicación y sustitución con el objetivo de que el curso pueda comenzar con la mayor normalidad posible.
El nuevo curso escolar comenzará oficialmente en Canarias el próximo 9 de septiembre para Infantil, Primaria y Educación Especial, mientras que el alumnado de ESO se incorporará el día 10 y el de Bachillerato el 11.
Más allá del comienzo de las clases, Suárez ha defendido durante la entrevista que el principal reto de la Consejería es consolidar las mejoras introducidas durante esta legislatura y conseguir que el incremento presupuestario se traduzca en mejores condiciones para alumnos y profesores.
En este contexto, el consejero ha insistido en que, aunque Canarias no podrá alcanzar por ahora el objetivo legal del 5% del PIB destinado a Educación, «los presupuestos de este año son los mayores de la historia», y ha reivindicado ese incremento de recursos como la principal garantía para seguir avanzando en la mejora del sistema educativo canario.
