El comité de empresa de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) ha convocado este lunes una asamblea general de trabajadores para valorar la convocatoria de paros laborales y otras medidas de presión para exigir garantías de seguridad. La asamblea llega después de los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba), en el que al menos 43 personas han perdido la vida, y de Gelida (Barcelona), en el que falleció un maquinista. También poco después de que el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) convocara una huelga sectorial nacional.
El objetivo, según ha informado el comité de empresa de SFM en un comunicado, será analizar la situación actual y valorar la convocatoria de paros laborales y otras medidas de presión que permitan exigir "garantías reales de seguridad, mantenimiento adecuado y condiciones de trabajo seguras". El comité ha considerado "imprescindible" afrontar este conflicto desde una perspectiva propia Baleares y que atienda a la realidad específica de SFM, "independientemente de las decisiones que se adopten a nivel estatal y siempre dentro del marco de la unidad sindical".
"PROFUNDA PREOCUPACIÓN"
El comité ha manifestado su "profunda preocupación" ante la situación de la seguridad ferroviaria que se está viviendo en el conjunto de España tras dos accidente "que han vuelto a poner en evidencia las consecuencias de la falta de inversión, mantenimiento y prevención". Aunque los dos accidentes se produjeran fuera de Baleares, ha defendido, ni el archipiélago ni SFM son ajenos a esta realidad. Es por ello que, ha apuntado el comité, desde hace meses vienen denunciando de manera reiterada "problemas de seguridad, deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura y del material móvil y la existencia de incidentes y accidentes".
Aunque no siempre trascienden, ha señalado, estos sucesos ponen en riesgo tanto a los trabajadores como a los usuarios de los servicios ferroviarios de Mallorca. Estas denuncias públicas, ha lamentado el comité, no han sido atendidas "con la urgencia ni la responsabilidad necesarias", lo que a su parecer demuestra que "no se trata de hechos puntuales sino de una situación estructural que requiere respuestas inmediatas".
En esa línea, los integrantes del comité han criticado los "anuncios públicos" por parte de la empresa en los que hablaban de "incrementos de inversión y mejoras". Estos mensajes, a su juicio, están generando confusión en la ciudadanía dado que "mezclan inversiones planificadas de cara a proyectos de futuro o contratos transversales de gerencia a gerencia de los que no se ejecuta en la mayoría de casos el global de lo presupuestado o se tiran abajo en licitaciones que van cambiando".
Son actuaciones que, ha sostenido el comité, nada tienen que ver con los problemas de seguridad, mantenimiento e infraestructura que vienen denunciado ni dan respuesta a las deficiencias que los trabajadores han puesto sobre la mesa.
El comité ha afeado a la gerencia de SFM utilizar estos datos para "minimizar" o "desviar la atención" sobre los problemas reales que siguen sin resolverse.

