El presidente de la Asociación de Gasolineras de PIMEM y vicepresidente de la patronal empresarial, Rafel Matas, reclama al Gobierno que refuerce "de inmediato" las ayudas ante una gasolina que ya supera los dos euros por litro ante un escenario que, según apunta en Onda Cero, podría mantener los precios al alza.
El precio de los carburantes continúa presionando a los bolsillos de los ciudadanos y a las empresas de Baleares. La gasolina y el diésel se sitúan ya en torno a los 2,05 euros por litro, después de haber superado la barrera de los dos euros hace aproximadamente dos semanas. En este contexto, el presidente de la Asociación de Gasolineras de PIMEM, Rafel Matas, reclama al Gobierno que incremente las medidas de apoyo y las bonificaciones.
En una entrevista en 'Más de Uno Mallorca', Matas ha defendido que se recuperen las bonificaciones que se aplicaron anteriormente. “Hay que volver, de entrada, a la reducción de 20 céntimos, tanto en gasolinas, para los particulares, como en diésel”, ha señalado.
El representante de las gasolineras considera insuficientes las medidas actualmente vigentes. Según explica, el descuento se ha reducido progresivamente y ahora se sitúa en cinco céntimos para las gasolinas y 20 céntimos para el diésel. “Estos descuentos son insuficientes porque, por ejemplo, el diésel ha subido más de 50 céntimos”, apunta.
Matas advierte, además, de que la evolución internacional de los precios no permite anticipar una bajada inmediata. La situación en Oriente Medio y las dificultades para transportar petróleo y productos refinados están condicionando el mercado. “La expectativa es que los precios se van a mantener o incluso van a subir un poco más”, asegura.
Un impacto que va más allá del conductor
El encarecimiento del diésel preocupa especialmente a PIMEM porque se trata de un combustible utilizado no solo por los particulares, sino también por el transporte y la industria. Matas advierte de que el aumento de costes termina repercutiendo sobre el conjunto de la economía.
En Baleares, además, los costes logísticos derivados de la insularidad hacen que el combustible sea habitualmente algo más caro que en la Península. A ello se suma, según Matas, el impacto sobre las empresas, que afrontan costes crecientes con márgenes cada vez más ajustados.
“Se siguen manteniendo volúmenes muy altos de trabajo con márgenes empresariales cada vez menores”, explica. Una situación que, a su juicio, está generando empresas “cada vez más estresadas”, pese a que externamente puedan aparentar que su actividad funciona con normalidad.
Por ello, el vicepresidente de PIMEM insiste en que las medidas deben llegar cuanto antes. “Hay que hacerlo inmediatamente”, reclama, y plantea incluso elevar hasta los 30 céntimos la bonificación para el diésel si la situación continúa empeorando.
