"De la silla a... cómo vamos de viaje" con Marta Sevilla

Marta Sevilla: “Ojalá hubiera una aplicación que te dijera cómo moverte por una ciudad en silla de ruedas”

“De la silla a... cómo viajar”, escucha otro capítulo la sección sobre accesibilidad de la joven mallorquina Marta Sevilla, que hoy nos explica las barreras que todavía encuentran las personas con movilidad reducida a la hora de viajar y desplazarse por otros lugares.

Redacción | Elka Dimitrova

Mallorca |

Viajar con silla de ruedas es posible, pero requiere una planificación previa que va mucho más allá de elegir destino, alojamiento o medio de transporte. Marta Sevilla explica en los micrófonos de Onda Cero Mallorca que una de las principales dificultades aparece cuando toca desplazarse por las calles de una ciudad y no existe información suficiente sobre la accesibilidad de los recorridos.

“No existe ninguna aplicación, nada en concreto para tú poder saberlo de antemano”, lamenta Marta cuando se le pregunta si dispone de alguna herramienta similar a un navegador que permita conocer cómo están las aceras o si puede desplazarse entre dos puntos con su silla de ruedas.

La joven mallorquina, que ha viajado principalmente por España y también a Suiza en los últimos años, considera que disponer de esta información facilitaría mucho la autonomía de las personas con movilidad reducida. En Suiza, explica, su experiencia ha sido más sencilla en las zonas que ha visitado porque “no hay aceras, está todo al mismo nivel”, además de contar con plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida bien señalizadas.

Los aeropuertos, pese a las dificultades que pueda parecer que presentan, cuentan con servicios de asistencia que hacen más sencillo el desplazamiento. Marta explica que hay que solicitar esta asistencia al comprar el billete y que, una vez en el aeropuerto, puede recibir acompañamiento hasta la puerta de embarque. También destaca que viajar con su silla motorizada le permite desplazarse por las instalaciones con mayor autonomía.

La planificación, en cualquier caso, resulta fundamental. “La gran parte de la dificultad es que hay que prepararse previamente”, señala. Además de comprobar la accesibilidad del destino, Marta debe llevar consigo todo lo que pueda necesitar durante el viaje, desde medicación hasta material para ir al baño, y hacerlo con margen suficiente ante posibles imprevistos.

Ahora tiene en mente un nuevo reto: regresar a Estados Unidos, donde vivió durante dos años, pero hacerlo esta vez en silla de ruedas. “Me siento un poco nerviosa, pero es como un reto que me apetece”, reconoce.