Observar el eclipse solar del próximo 12 de agosto será una experiencia excepcional, pero hacerlo sin las precauciones adecuadas puede provocar daños graves en la visión. El oftalmólogo Pedro Salvà ha explicado en Onda Cero Mallorca, durante la programación especial de 'Más de Uno Mallorca', cuáles son las principales recomendaciones para disfrutar del fenómeno sin poner en riesgo la salud ocular.
La primera norma es clara: utilizar gafas específicamente homologadas para la observación solar. Las gafas de sol convencionales no sirven para mirar directamente al Sol, por mucho que sean oscuras o tengan una protección elevada. Los filtros deben cumplir la normativa ISO 12312-2.
Salvà recomienda además realizar descansos durante la observación. Aunque unas gafas correctamente homologadas permiten mirar el eclipse con seguridad, aconseja alternar aproximadamente un minuto de observación con otro de descanso.
Una de las dudas que puede surgir durante la fase de totalidad es si se pueden retirar las gafas. El especialista explica que, técnicamente, durante los instantes en los que el Sol queda completamente cubierto por la Luna no existe el mismo riesgo, pero recomienda mantener la protección para evitar errores con el momento exacto en el que comienza o termina esa fase.
El peligro está precisamente en mirar directamente al Sol antes de que la totalidad sea completa o cuando el astro comienza a reaparecer. Una exposición sin protección puede provocar una retinopatía solar, una lesión de los fotorreceptores de la retina que puede manifestarse con visión borrosa, manchas en el centro del campo visual o distorsiones.
"A medida que mayor tiempo tenemos de exposición sin protección, mayor riesgo puede ser la severidad y la duración de los síntomas, pudiendo llegar a ser irreversible", advierte Salvà.
El especialista hace especial hincapié en los niños, que deben observar el eclipse acompañados y supervisados por un adulto. La recomendación es evitar que puedan quitarse las gafas o mirar al Sol directamente en algún momento de la observación.
También recuerda que cámaras, prismáticos y telescopios necesitan filtros solares específicos y que nunca deben utilizarse para observar directamente el eclipse sin la protección adecuada.
El mensaje del oftalmólogo es, por tanto, sencillo: gafas homologadas, supervisión y sentido común. Una serie de precauciones muy sencillas que permitirán disfrutar de uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año sin poner en juego la salud de nuestros ojos.
