Cerca de 200 médicos de Baleares han retomado este lunes las protestas contra el anteproyecto de ley del nuevo estatuto marco de la profesión. Los hospitales de Son Espases en Palma, el Mateu Orfila en Maó y Can Misses en Ibiza han sido escenario de la segunda concentración del sindicato médico de las islas.
El Sindicato Médico de Baleares ha mostrado su rechazo al anteproyecto de reforma del Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad. SIMEBAL considera que contiene medidas perjudiciales para el desarrollo profesional y los derechos laborales de los facultativos.
El presidente de Simebal, Miguel Lázaro, argumenta que "la propuesta incluye aspectos como la reducción del grupo de calificación profesional, medidas contrarias a los derechos laborales y restricciones a la libertad de los médicos tras la especialización". También critica las condiciones laborales actuales de los médicos, que espera que se aborden en la reforma.
Miguel Lázaro asegura que quieren evitar la huelga convocada para el 23 de mayo, aunque advierte que "este punto dependerá de la voluntad negociadora de la administración".
Otro punto de fricción señalado por Simebal es la incompatibilidad para los residentes con contratos fijos o interinos de más de cinco años, lo que considera una medida que dificulta la captación y fidelización de profesionales, una misión que considera que debería ser prioritaria para el Ministerio.

