La Audiencia Provincial de Baleares ha ordenado reabrir la investigación por maltrato animal contra la macrogranja avícola de Llucmajor tras estimar el recurso presentado por la plataforma vecinal 'STOP Macrogranja Llucmajor. Sense Olor ni Mosques'.
En febrero, el Juzgado de Instrucción número 11 de Palma había archivado la causa al considerar que las carencias detectadas en la explotación no alcanzaban el umbral de gravedad exigido por el tipo penal, pese a reconocer deficiencias que afectaban al bienestar de las gallinas. La plataforma vecinal recurrió argumentando que el juez había decretado el sobreseimiento sin haber practicado las diligencias de investigación más esenciales.
Fueron las organizaciones animalistas Satya y ARDE quienes denunciaron inicialmente la explotación ante la Fiscalía por supuestos delitos contra la salud pública y estafa. Una investigación publicada en abril de 2025 documentó importantes deficiencias higiénicas en las instalaciones, con animales muertos, ratas, telarañas y una mezcla de polvo, tierra y plumas. Fruto de esas denuncias, inspectores del Govern y la Guardia Civil visitaron la explotación y ordenaron el cierre de una de sus naves. La empresa ya fue sancionada por vía administrativa con casi 400.000 euros.

