Tomás Quesada, portavoz provincial en Baleares de la Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil) ha alertado en Onda Cero que la falta de alojamiento asequible "vuelve a poner en riesgo la llegada de cerca de 90 guardias civiles de refuerzo previstos para este verano en Ibiza y Formentera" y el que la crisis habitacional "está comprometiendo la cobertura de plazas y la estabilidad de las plantillas".
Concretamente, Quesada ha asegurado que se ha llegado a un punto en que el personal destinado a Baleares "viene de manera forzosa" ya que entre otras cosas, la mayoría "dispone de apenas diez días para encontrar alojamiento antes de incorporarse al servicio" lo que se une "a que la coincidencia de convocatorias internas y la llegada de agentes en prácticas en pleno mes de julio agrava la situación".

Por ello, desde Jucil se teme que puedan repetirse escenas del verano pasado, cuando varios guardias civiles se vieron obligados a dormir en coches o habitaciones compartidas ante la falta de alternativas y por ello han activado un correo electrónico para recibir ofertas de alquiler (viviendajefebaleares@gmail.com) donde se pide colaboración ciudadana e institucional para encontrar vivienda. Y en este sentido, sobre las futuras promociones anunciadas por distintas administraciones, Quesada ha considerado que aunque aliviar la situación "solo lo harán temporalmente porque no permiten iniciar un proyecto de vida lo que provocará que una vez más muchos acaban marchándose de la isla".
- Situación crítica en Formentera
Quesada también ha denunciado que la situación es especialmente crítica en Formentera, "donde se prevé la llegada de unos 20 agentes para cubrir vacantes históricas con el problema que supondrá ante la falta de vivienda gravísimo que se vive en la isla".
Y por ello, con el objetivo de atraer y fidelizar plantillas, el portavoz de Jucil ha vuelto a incidir "en la necesidad de actualizar el plus de insularidad, aprobado en noviembre pero aún sin aplicar" asegurando que la crisis de la vivienda afecta también a otros servicios esenciales como la sanidad o la educación, especialmente en los meses de mayor presión turística.
