Óscar Portas, presidente del Consell de Formentera, ha explicado en Onda Cero la postura de la máxima institución insular tras la incoación por parte del Govern balear de un procedimiento que podría llevar a la caducidad de la concesión de los servicios de playa otorgada en 2023 por el Ministerio para la Transición Ecológica.
Concretamente, Portas ha asegurado que la reacción inicial fue de "sorpresa", pero que las alegaciones ya presentadas por el Consell son "claras y contundentes porque no puede caducarse una concesión cuando la institución insular no ha incumplido ninguna condición esencial".
En este sentido, el presidente insular ha recordado que la concesión fue otorgada por Costas en 2023 y que el Consell, ya en 2024, licitó la gestión indirecta de los servicios y por eso ha insistido en que "los incumplimientos relacionados con el desmontaje de algunos kioscos no pueden imputarse al Consell, sino que deben tratarse de manera individualizada con cada concesionario, tal como prevén los contratos y los expedientes sancionadores ya abiertos".
Al mismo tiempo, Portas ha calificado de "injusto y desproporcionado" que se pretenda utilizar casos concretos para justificar una caducidad global y también ha aprovechado para asegurar que la institución ha encontrado un defecto de forma en el expediente incoado por el Govern, ya que "no se notificó a los adjudicatarios de los distintos lotes en una medida que podría ser una falta grave que podría incluso invalidar el procedimiento" y que, según sus palabras, "refuerza aún más la posición de la institución insular y dificulta que la caducidad pueda prosperar".
Por todo ello, Portas se ha mostrado convencido de que el escenario de un verano sin kioscos, hamacas ni baños "no es realista" y que las alegaciones presentadas "impedirán que el procedimiento avance".
