Los médicos de toda España, incluyendo los del Área de Salud de Ibiza y Formentera, han iniciado este lunes 16 de marzo su segundo mes de huelga para seguir reclamando mejoras laborales, para volver a mostrar su rechazo al Estatuto Marco que pretende imponer la ministra de Sanidad Mónica García y para reclamar un texto propio que reconozca las particularidades del colectivo, independiente del resto del personal sanitario.
En Más de Uno Ibiza y Formentera nos hemos desplazado hasta la puerta del Hospital Can Misses de Ibiza, donde un centenar de profesionales sanitarios se han concentrado para explicar los motivos de la movilización y en este sentido, David Fernández, portavoz del sindicato Simebal en las Pitiusas ha asegurado que el colectivo "lleva años reclamando cambios sin obtener respuestas claras por parte del Ministerio de Sanidad" y que sólo "piden negociar sus condiciones laborales directamente con representantes del propio colectivo, con el objetivo de poner fin a jornadas de trabajo excesivas y mejorar la organización del sistema sanitario".

Además, han incidido en que la situación en las Pitiusas se ve agravada por factores propios del territorio, "como la insularidad y la dificultad para cubrir plazas médicas" y es que según el propio Fernández "el área de salud arrastra desde hace años un déficit estructural de profesionales, a pesar de los distintos planes impulsados por administraciones de diferentes gobiernos".
- Unos 500 médicos del Área de Salud de Ibiza y Formentera
En total, alrededor de 500 médicos de las Pitiusas están llamados a secundar esta huelga que forma parte de una movilización de carácter nacional impulsada por sindicatos médicos de todo el país, y ha vuelto a tener un seguimiento masivo con facultativos de todos los ámbitos.

Así, por ejemplo, el cirujano ortopédico del Hospital Can Misses Alberto Torres, ha asegurado a Onda Cero que el objetivo principal de la huelga "es que el Ministerio escuche las reivindicaciones del colectivo" ya que según sus palabras, "el cansancio acumulado por las guardias y la carga de trabajo puede acabar afectando a la calidad de la atención sanitaria".
Mientras, por otro lado, Laura Cuadros, residente de Ginecología, ha subrayado "que las nuevas generaciones de médicos también quieren participar en la defensa de unas condiciones laborales que permitan conciliar la vida profesional y personal ya que al final vamos a heredar un sistema que a todas luces tiene que mejorar, pensando sobre todo en el paciente".

Por último, todos los profesionales sanitarios han reconocido que la huelga puede provocar retrasos en consultas o intervenciones programadas, pero defienden que "las reivindicaciones buscan precisamente mejorar la atención a los pacientes a largo plazo" y por ello han pedido disculpas públicamente a todos los pacientes que se puedan ver afectados.
