El estallido del conflicto en Oriente Próximo, con el bombardeo de Irán por parte de Estados Unidos e Israel, y la posterior respuesta del régimen de los ayatolás, también se está viviendo con preocupación en países cercanos como Emiratos Árabes Unidos donde reside desde hace cuatro años el ibicenco Jordi Avellaneda Ruiz, que trabaja en un hotel de lujo en Dubái y que ha relatado en Más de Uno Ibiza y Formentera cómo fueron los primeros momentos de tensión tras los ataques.
Concretamente, el momento más complicado se vivió durante las primeras horas del sábado, "cuando comenzó a aumentar la incertidumbre entre la población y los turistas" y cuando "muchos vuelos fueron cancelados y varios viajeros que habían acudido al aeropuerto tuvieron que regresar a sus hoteles al no poder abandonar el país". De hecho, según el joven ibicenco, la situación llegó a su punto más delicado durante la noche, "cuando el gobierno emitió una alerta que sonó en todos los teléfonos móviles avisando de un posible peligro de misiles y recomendando buscar refugio y cuando durante horas se escucharon fuertes explosiones en el cielo, aunque posteriormente se explicó que se trataba del sistema antiaéreo interceptando proyectiles".
Además, Avellaneda Ruiz ha asegurado que fueron "momentos de incertidumbre, especialmente para los turistas que se encontraban en la ciudad lejos de sus países de origen" y ha detallado como desde hoteles como en el que él trabaja "se intentó tranquilizar a los clientes y ayudarles con información y gestiones, incluso ofreciendo descuentos a quienes tuvieron que prolongar su estancia por la cancelación de vuelos".
Ahora, con el paso de los días, la situación ha ido recuperando cierta normalidad en Dubái y es que "aunque durante la semana todavía se han escuchado algunos sonidos aislados, la vida cotidiana ha vuelto poco a poco a las calles y la población intenta retomar su actividad habitual". Sin embargo, el joven ibicenco ha reconocido en Onda Cero que existe "preocupación por el impacto que el conflicto pueda tener en el turismo ya que es uno de los principales motores económicos del país" y no ha descartado que si la situación se prolonga, "muchos viajeros podrían evitar la región pudiendo afectar directamente a la actividad hotelera".
A pesar de ello, Avellaneda Ruiz ha confirmado que prefiere esperar para ver cómo evolucionan los acontecimientos antes de plantearse regresar a España ya que su principal deseo es que la situación "se estabilice pronto y que el impacto se limite a una caída del turismo y no a un riesgo real para la seguridad".
