Artesanía

Joan Bonet: "Crear artesanalmente una cutxilla matancera eivissenca requiere un trabajo en la fragua, forjado y grabado que puede superar las 26 horas"

El conocido artesano de Santa Gertrudis ha pasado por Más de Uno Ibiza y Formentera para explicar cómo ha conseguido recuperar prácticamente por su cuenta una tradición que estaba a punto de desaparecer y como su trabajo está expuesto en el Museo Municipal de la Cuchillería de Albacete y en una muestra itinerante que recorre algunas de las principales ciudades cuchilleras del mundo.

Manu Gon

Illes Balears |

El artesano cuchillero ibicenco, Joan Bonet, Frareta, ha explicado en Onda Cero como ha sido capaz de recuperar prácticamente por su cuenta una tradición que estaba a punto de desaparecer y como gracias a su trabajo ha conseguido que dos cuchillos ibicencos se puedan contemplar en el Museo Municipal de la Cuchillería de Albacete, considerado como el más impotante de España, y en una muestra itinerante que recorre cada dos años algunas de las principales ciudades cuchilleras del mundo.

Concretamente, el creador de Santa Gertrudis, mecánico industrial de profesión y con amplios conocimientos sobre metales y materiales, ha explicado que la pieza que forma parte de una exposición permanente del museo albaceteño desde el año 2013 "es una cutxilla matancera de trabajo con una hoja de 24 centímetros, cabo de latón y decoraciones florales realizadas siguiendo las técnicas y diseños tradicionales" y por ello, también ha asegurado que supone "un orgullo" el que hayan contado con él después de que haya podido recuperar este oficio "cuando apenas quedaban personas que continuaran practicándolo".

El cuchillo que se puede ver en el Museo de Albacete
El cuchillo que se puede ver en el Museo de Albacete | Redacción

No en vano, Bonet ha explicado que comenzó hace más de dos décadas a estudiar piezas antiguas para recuperar las técnicas utilizadas tradicionalmente en Ibiza y que desde entonces"fabrica cada cuchillo siguiendo modelos, medidas y diseños históricos, requiriendo un largo proceso de trabajo en la fragua, forjado y grabado que puede superar las 26 horas si se incluye también la elaboración de la funda" y es que todo se hace "de manera completamente artesanal con el objetivo de preservar unas piezas que durante generaciones formaron parte de la vida cotidiana de los ibicencos, tanto en las tareas del campo y de la casa como en otros usos vinculados a la historia y la defensa de la isla".

Por todo ello, el artesano confía ahora en que exista relevo generacional y que los conocimientos necesarios para fabricar estos cuchillos no vuelvan a estar en peligro de desaparecer y en este sentido ha destacado el interés de nuevos artesanos como el joven Xicu Rocha, de Sant Antoni, al tiempo que ha defendido "la importancia de dar a conocer este patrimonio entre residentes y visitantes".