En el stand del Consell d’Eivissa en Madrid Fusión, uno de los productos que más sorprende a los visitantes es el aceite de oliva ibicenco, un reflejo de la historia, la tradición y la riqueza agrícola de la isla. Así lo explica en una entrevista en Onda Cero Carmen Sánchez, coordinadora de Turismo del Consell: “En Ibiza son pequeños productores, y la gente se queda sorprendida al descubrir que hay olivos en la isla y que se produce aceite”.
El aceite de la isla se caracteriza por un sabor único, influido por el entorno mediterráneo y la cercanía del mar. No existe un monocultivo: se producen variedades como arbequina o picual, y su elaboración es en su mayoría artesanal, en pequeñas almazaras que combinan tradición y modernidad. Algunas de estas instalaciones mantienen métodos históricos, como el uso de animales para mover la piedra que muele las aceitunas, y se pueden visitar en casas particulares o en el Museo Etnográfico de Ibiza, ofreciendo un recorrido por la historia del aceite en la isla.
Carmen Sánchez subraya que este producto no solo atrae al turista, sino que también forma parte de la estrategia del Consell para vincular gastronomía y turismo: “Intentamos colaborar con los restaurantes para que el aceite de Ibiza esté presente en la mesa, que se pueda disfrutar desde el primer bocado y que el visitante se lleve un pedacito de la isla a casa”.
Durante la feria, el aceite forma parte de las degustaciones continuas que se ofrecen junto a otros productos locales con denominación de origen o Indicación Geográfica Protegida, como vino, hierbas ibicencas, miel, flaó, sobrasada y butifarra. La reacción de los visitantes suele ser de sorpresa y admiración por la calidad y singularidad de un producto tan representativo del paisaje ibicenco.
Además de su valor gastronómico, el aceite contribuye a la conservación del campo y del patrimonio agrícola de Ibiza, apoyando a pequeños productores y reforzando la identidad de la isla. “Cada botella de aceite de oliva ibicenco es una manera de disfrutar de Ibiza, incluso después de haberla dejado”, concluye Sánchez.
Con esta promoción, el Consell d’Eivissa busca reforzar la imagen de la isla como un destino gastronómico auténtico, donde la tradición y el paisaje mediterráneo se condensan en productos locales que se disfrutan todo el año.
