El nuevo puente Emilio Llamedo de Arriondas afronta la recta final de su construcción después de superar con éxito las pruebas de carga, un paso decisivo antes de su próxima puesta en servicio. La infraestructura, que sustituirá al antiguo paso sobre el río Sella, encara así las últimas actuaciones para convertirse en uno de los principales accesos a la capital parraguesa.
Las obras forman parte de un proyecto impulsado por el Principado con una inversión de 5,2 millones de euros, que permitirá mejorar la capacidad de la vía y reforzar la seguridad tanto para el tráfico rodado como para los peatones. El nuevo puente contará con una calzada más amplia, aceras de mayor anchura y un mirador en voladizo sobre el Sella, además de eliminar las pilas que sostenían la estructura anterior en el cauce del río.
Nueva glorieta
La actuación se ha desarrollado en varias fases para minimizar las afecciones a la circulación. Entre ellas destaca la construcción de una nueva glorieta de acceso a Arriondas, ya en funcionamiento, que ha permitido mantener la conexión con la localidad y con el Hospital Grande Covián durante los trabajos. Si no surgen contratiempos, la inauguración del puente está prevista para las próximas semanas, antes de la celebración del Descenso Internacional del Sella.

