García subraya que el objetivo principal de esta iniciativa es “llevar actividades a las personas mayores de 65 años que viven en el medio rural para favorecer un envejecimiento más activo”, pero también incide en su dimensión social, ya que el programa busca que los participantes “salgan de casa, socialicen y compartan experiencias con personas de otros municipios”.
La jornada se está desarrollando con una programación variada que combina cultura, convivencia y actividad física. Durante la mañana, los asistentes se han distribuido en distintos grupos para participar en visitas guiadas por enclaves representativos de la villa, como el cementerio de Luarca, la Mesa de Mareantes o la ermita, además de recorridos por el mercado semanal y diferentes zonas del casco urbano.

A partir del mediodía, el encuentro ha tenido su punto central en la comida conjunta en el polideportivo Pedro Llera Losada, para continuar por la tarde con nuevas actividades en distintos puntos del concejo, incluyendo visitas culturales a Busto, la Casa del Padre Galo o los jardines de la Fonte Baixa.
La edil destaca que este tipo de encuentros permiten aprovechar al máximo el desplazamiento de los participantes: “Hemos preparado un programa muy amplio para que, además de reunirse, puedan disfrutar del patrimonio, de la cultura y del entorno del concejo”, señala.
Uno de los aspectos que también ha querido remarcar es la amplia implantación del programa en Valdés, donde existen grupos de participación repartidos por numerosas localidades como Setienes, Paredes, Muñás, Busto o Trevías. A ello se suma una oferta continua de talleres y actividades que incluyen desde ejercicio físico y paseos saludables hasta propuestas relacionadas con la salud o la vida cotidiana.
“Tenemos talleres de movimiento, actividades vinculadas a remedios caseros, paseos comunitarios… la oferta es muy amplia y muy variada”, explica García, quien insiste en que el programa está diseñado para adaptarse a los intereses y capacidades de las personas mayores.
En cuanto a la participación, la concejala reconoce que dar el primer paso no siempre resulta fácil, aunque la experiencia demuestra que quienes se animan a participar suelen implicarse activamente: “Hay personas muy participativas que se apuntan a todo, y otras a las que les cuesta un poco más, pero cuando empiezan, se enganchan y les gusta”.
García también apunta a una realidad llamativa en cuanto al perfil de los participantes: la gran mayoría son mujeres. “El 95% o incluso más de las personas que participan son mujeres”, explica, añadiendo que, aunque a los hombres les cuesta más incorporarse, quienes lo hacen terminan valorando positivamente la experiencia.
Más allá de los datos, la responsable de Servicios Sociales insiste en la importancia del programa como herramienta para combatir el aislamiento en el medio rural. “El objetivo no es solo organizar actividades, sino conseguir que las personas salgan de casa y mantengan una vida social activa”, afirma.
Desde el Ayuntamiento de Valdés se destaca que el programa Rompiendo Distancias se ha consolidado como una pieza clave en las políticas de apoyo a las personas mayores, contribuyendo a su bienestar personal y a su integración en la vida comunitaria.
“Seguimos apostando por nuestros mayores y por cuidar su bienestar, favoreciendo un envejecimiento activo y una mejor calidad de vida”, concluye García.
