Nestlé España ha anunciado un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría afectar a un máximo de 301 trabajadores en distintos puntos del país, una medida que la compañía enmarca en un proceso de “transformación operativa” orientado a adaptar su estructura a los cambios del mercado y mejorar su competitividad.
Según ha comunicado la empresa, el ajuste laboral alcanzará a empleados de oficinas, equipos comerciales, centros logísticos y determinadas plantas de producción. Entre los territorios afectados figuran instalaciones ubicadas en Pontevedra, Asturias, Cantabria, Cáceres, Tarragona y Girona, incluyendo las fábricas de Pontecesures, Sevares, La Penilla, Miajadas, Reus y Girona.
La multinacional alimentaria justifica este proceso por la necesidad de responder a un entorno económico y comercial más exigente. Entre los factores señalados destacan el incremento de los costes operativos, la evolución de los hábitos de consumo, el crecimiento de las marcas de distribución y el avance de la automatización y la digitalización en los procesos industriales y comerciales.
Nestlé ha explicado que la reorganización busca adaptar su modelo operativo a estos nuevos retos, aunque ha subrayado que el proceso se desarrollará en diálogo con la representación de los trabajadores. La compañía ha asegurado que abordará las negociaciones del ERE de forma “transparente y respetuosa”, con el objetivo de estudiar medidas que permitan reducir el impacto sobre el empleo y acompañar a las personas afectadas.
El anuncio ha generado inquietud en algunos centros de trabajo, mientras organizaciones sindicales ya han mostrado su rechazo inicial al ajuste, especialmente al considerar que la empresa ha registrado resultados positivos en ejercicios recientes. En las próximas semanas se abrirá el periodo formal de negociación entre la dirección y los representantes sindicales, un proceso clave para determinar el alcance definitivo del
