Porque lo ocurrido en Gijón no es solo un conflicto local. "Es una cuestión que afecta al conjunto del sector textil y a la credibilidad de la contratación pública en España", nos indica Rafael Mas, director de relaciones institucionales de Humana. En la entrevista nos ha explicado que se sienten perjudicados por una decisión cuyos argumentos no son válidos. Porque no aporta razones reales ni nada que no sea subsanable, lo cual les lleva a pensar que la única razón para suspender la adjudicación del contrato es que no ha ganado quien alcaldía quería. El único beneficiario en todo esto es Cáritas Koopera, que lleva 14 años al frente de un servicio que se elegía por convenio, no por concurso, dice Rafael.
Desde Humana alegan que las reglas del juego deben respetarse, y Humana ha presentado una propuesta "mejor, más eficiente, más barata e igual de eficaz" y debe poder hacer cargo del residuo textil de Gijón. En caso de que el ayuntamiento no atienda sus recursos anuncian que acudirán a los tribunales. Visto lo visto, presentarse a una nueva licitación no tendría sentido, dice Rafael.
