Yurena Sabio, como presidenta del Conseyu, está acostumbrada a salir a la calle a protestar. Lo ha vivido desde siempre en casa, donde también se han encargado de explicarle que cuando sus padres eran jóvenes salir a protestar era algo arriesgado. Elena Díaz lo confirma. Los grises en su época de juventud no era únicamente un color, aunque ella se quedase en la retaguardia. Había formas de organizarse y tratar de protestar, pero de forma menos expuesta.
Las circunstancias han cambiado. Ahora ya no te la juegas si sales a la calle a protestar, algo que antes implicaba a gente muy concienciada y politizada, pero es difícil conseguir que la juventud salga a la calle. Yurena cree que se debe a muchos factores, pero pide no olvidar que la movilización ha cambiado y las redes sociales también son un espacio combativo. Sin perder nunca la calle, dice, es una movilización diferente. Elena apunta también al efecto cansancio que se puede dar. Pese a todo, en la calle se pueden conseguir muchas cosas, coinciden ambas aunque con matices.
Un mes más tratamos de ver cómo evolucionan las cosas y cómo se ven las diferentes realidades desde una perspectiva de gente joven y de gente mayor.
