El hospital Materno Infantil Miguel Servet de Zaragoza ha inaugurado la nueva unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Estos trabajos, que han contado con una inversión cercana a los tres millones de euros, se han centrado en mejorar la luz natural, la comodidad de familiares y acompañantes o en lograr mayor intimidad para los pacientes. La unidad dispone de diez boxes individuales con camas abatibles para los padres. En total, ocupa una superficie de 709 metros cuadrados.
La UCI pediátrica atiende a 450 niños cada año. La estancia media de 3,5 días con unos picos de ocupación de hasta el 80% en invierno por las enfermedades respiratorias.
La mayoría de los pequeños ingresados tienen patologías relacionadas con la oncología pediátrica, la cardiología o son pacientes que han sufrido algún tipo de cirugía o diálisis aguda. El jefe de sección de la UCI, Juan Pablo García Íñiguez, señala que la prioridad ha sido humanizar esas instalaciones, donde además, se mejoran la seguridad clínica y se ofrece una atención más eficiente.
En ese acto de apertura ha participado el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, quien ha defendido que la excelencia asistencial no tiene que ver sólo con la tecnología sino también de “cómo acompañamos a las personas en algunos de los momentos más difíciles de sus vidas”.

