Ibercaja estima que la economía aragonesa y la española crezcan un 2,8% y un 2,7%, respectivamente, este año 2025. En el caso de Aragón, son siete décimas más de lo previsto en diciembre. Una mejora de las expectativas que se deriva del escaso impacto de los aranceles, de la buena inercia del mercado laboral, del impulso del sector inmobiliario o de la confirmación de inversiones milmillonarias como la gigafactoría de baterías de Stellantis y CATL. El impulso de la construcción residencial y de los sectores TIC, además, favorecerán que este ejercicio la tasa de ocupación crezca en dos puntos hasta reducir la tasa de empleo al 7,7% a final de año.
En 2026 nuestro PIB seguirá creciendo al mismo ritmo, un 2,8% según estimación de la entidad bancaria. Estas previsiones forman parte del nuevo número de la Revista Economía Aragonesa, que se ha presentado en el espacio XPLORA de Ibercaja en Zaragoza. En ese acto, el jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, Santiago Martínez, ha abogado por afrontar desde la serenidad la guerra comercial y el complejo contexto macro, porque Aragón está en buena posición para afrontar estos retos.
La revista incluye un artículo en el que la Catedrática de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza, Rosa Duarte, hace un análisis multisectorial de nuestra economía. En su intervención ha recordado la importancia de aprovechar las grandes inversiones anunciadas en Aragón y de analizar nuestra capacidad de “metabolizar” todas ellas, a nivel social o medioambiental.
En otro de los artículos, la periodista Alicia Ibares, delegada de Europa Press en Aragón, analiza el impacto de los nuevos grandes proyectos empresariales. Por su parte, el Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad, José Antonio Lainez, publica otro centrado en los desafíos geopolíticos, que dejan de ser un mero factor externo para condicionar ahora toda la actividad empresarial.
Kit empresarial ante apagones
En la presentación de las previsiones económicas de Ibercaja el director de Comunicación, Enrique Barbero, se ha referido a las incidencias derivadas del apagón masivo del lunes pasado. Para afrontar este tipo de situaciones, desde Ibercaja abogan por implementar un “kit de supervivencia” empresarial que garantice a nivel financiero activos líquidos o el impulso de planes de contingencia para operaciones de compra y venta. También animan a apostar por la tecnología, hacer inversiones para el aprovisionamiento de energía y agua y a elaborar comités de crisis para garantizar la continuidad de la actividad de las compañías en situaciones así.

