El Departamento de Hacienda del Gobierno aragonés remitió ayer las alegaciones y propuestas para el nuevo sistema de financiación al Ministerio de Hacienda, que incluye las variables de despoblación y de orografía. Han pedido elevarlas al 5%, un punto más que la propuesta del Gobierno Central. En este sentido, defienden que son fundamentales para Aragón, ya que la población es reducida y dispersa y hay municipios que están a una altura que impide prestar correctamente los servicios.
El gasto de Aragón en la prestación de los servicios básicos, según recoge un informe de la Cámara de Cuentas de la comunidad, fue de 2.958 euros por habitante ajustado para el ejercicio de 2022, lo que supuso un déficit de financiación por habitante ajustado de 398 euros. Para sanidad demandan un peso del 43% y para educación, de un 19%. El consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, ha incidido en que la presentada se trata de una propuesta reforzada y ampliada que huye del conflicto político, pues el documento no menciona a Cataluña.
Desde Hacienda han solicitado un encuentro con la secretaria general de Financiación Autonómica del Ministerio, Inés Olóndriz, para explicar detalladamente la propuesta y establecer un diálogo fluido con el Gobierno Central. Además, demandarán un fondo de nivelación hasta que acuerde la nueva financiación, que ascendería a 10.000 millones, unos 300 para Aragón.

