Aragón afronta la temporada de máxima activación por riesgo de incendios con capacidad suficiente para hacer frente, gracias a una planificación estricta y diversos trabajos de prevención que se han realizado a lo largo del año, actuando en 4.400 hectáreas. También se han elaborado 28 planes de defensa, se crearán dos nuevos puntos de encuentro en Teruel y Villanueva de Gállego y se continuarán adecuando las bases terrestres.
Como novedades esta campaña, se introducirán tecnologías como drones térmicos o la aplicación Flama para realizar una gestión integral. Además, se reforzarán los efectivos de guardia durante el eclipse del 12 de agosto, con patrullas del INFOAR en los puntos habilitados por el Gobierno aragonés. En materia normativa también se aplicarán modificaciones puntuales como la prohibición de acceder con vehículos a motor en determinadas zonas de monte.
Así lo ha expuesto en las Cortes la directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván, en una comparecencia para explicar sus principales líneas de actuación. “Los incendios estarán allí, lo importante es que nos pillen bien preparados. Con el trabajo previo partimos de una situación con capacidad suficiente para afrontarlos”, ha detallado.
Entre otros asuntos más allá de la prevención y el operativo de incendios, la dirección general también continuará con el Plan de Reforestación. Por el momento, se han plantado 900 árboles en 1.300 hectáreas cuando el objetivo es llegar a 2.000 hectáreas.

