Los agentes inspeccionaron diferentes centros de gestión de residuos de Sevilla capital, tras las sospechas que el material robado podría ser vendido en este tipo de establecimientos de manera fraudulenta, y en uno de ellos hallaron una elevada cantidad de cable de cobre sin la documentación en regla, informa en un comunicado
y procedente presuntamente de otro centro sobre el cual la Guardia Civil centró sus sospechas que pudiera estar siendo el origen fraudulento del material sustraído, y que pudiera estar operando de manera ilícita.
Como resultado de dicha inspección y registro se localizó cableado de cobre con un peso superior a las cuatro toneladas procedentes presuntamente del robo de la planta fotovoltaica de la que sustrajeron más de 13.000 metros de cable de esta naturaleza, con un peso aproximado de nueve toneladas.
Paralelamente, la Guardia Civil localizó una furgoneta oculta en las instalaciones que carecía de placas de matrículas y con las cerraduras forzadas. Dicho vehículo fue sustraído en el año 2024 en una localidad del Aljarafe y se estaría utilizando para la comisión de los robos.
La investigación finalizó con la detención del propietario del centro de tratamiento, que fue puesto a disposición de la Autoridad Judicial como presunto autor de un delito de robo de material de cable de cobre en una instalación fotovoltaica, el robo con fuerza de un vehículo, y diversas infracciones por ejercer una actividad laboral de tratamiento de residuos careciendo de licencia administrativa para ello.
Los objetos robados están valorados por encima de los 100.000 euros. La investigación sigue abierta y no se descarta su implicación en otros hechos delictivos de la misma característica y la posible implicación y relación con otras personas objeto de investigación.

