La construcción del nuevo estadio malaguista sigue dando pasos en lo que el Concejal de Deportes, Borja Vivas, ha definido como "la cuenta atrás". El ex atleta ha situado el primer paso en la negociación con la Universidad de Málaga (UMA) para poder hacerse con los terrenos en los que se proyecta el recinto. Sobre dicho acuerdo ha asegurado que todas las partes entienden que así será y a partir de ahí se podrá conocer el coste aproximado que va a tener la obra.
También ha anunciado que estudiarán los posibles usos alternativos del estadio, como podrían ser conciertos, hoteles o centros comerciales. Respecto al gasto económico ha abierto las puertas al capital privado entre los que ha situado a "fondos de inversión" y "gente que se dedique a explotar este tipo de eventos". Además, ha añadido que esperan que el momento del club y la "moda" que rodea a la ciudad sirvan para atraer mecenas externos con relativa facilidad.
A colación de la inversión a realizar por las tres instituciones propietarias del estadio -Ayuntamiento, Diputación y Junta de Andalucía-, ha insistido en la necesidad de contar con capital privado que rebaje el coste público para que "le cueste a los malagueños y andaluces lo menos posible". El concejal ha insistido en el hecho de que un estadio de este coste es "complicado" de asumir por las tres entidades, aunque asegura que en caso de no encontrar financiación cumplirán su compromiso de afrontar el coste de forma conjunta.
Mejoras de La Rosaleda
El edil también ha analizado la situación del actual estadio. Kike Pérez, Director General del Málaga CF, avisó de la necesidad de acometer mejoras en La Rosaleda para el regreso a Primera tras ocho años. Vivas ha recordado que las tres instituciones tienen su cuota de propiedad y deberán ponerse de acuerdo sobre qué mejoras asumen las entidades públicas y cuáles debe afrontar el club.
