En esta ocasión, la cita reunirá a doce queserías malagueñas —Cabraline, El Alcornocal, El Arquillo, El Pastor del Torcal, El Pastor del Valle, El Pinsapo, Flor Bermeja, La Hortelana, La Arriateña, Montes de Málaga, Rey Cabra y Santa María del Cerro— que presentarán mes de medio centenar de variedades de quesos de cabra y oveja y diversas elaboraciones lácteas. Unas queserías que trabajan bajo un firme compromiso con la tradición y la identidad del territorio, ofreciendo productos reconocidos por su calidad e innovación en distintos certámenes nacionales e internacionales.
Mayo se consolida como un momento idóneo para el consumo de queso de cabra, no solo por sus cualidades organolépticas, sino también por sus propiedades nutricionales. Se trata de un alimento con grasas de fácil digestión y, en muchos casos, con menor contenido en lactosa, lo que lo convierte en una opción adecuada para quienes buscan propuestas más ligeras sin renunciar al valor nutricional. Además, su versatilidad en cocina permite incorporarlo fácilmente en platos frescos propios de la temporada, como ensaladas, aperitivos o elaboraciones sencillas que realzan su sabor.
El mercado propone, asimismo, una experiencia que va más allá de la compra: recorrer los puestos, dialogar con productores y descubrir de primera mano el vínculo entre paisaje, tradición y producto. La oferta se completa con frutas y verduras de temporada.

