Lo ha hecho la subdelegada del gobierno en Málaga, María Gámez, tras mantener una reunión con la responsable de la Unidad contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Andalucía, Maribel Montaño. A finales de 2018, en la provincia de Málaga había 58 presuntos agresores con pulseras de control, frente a los 57 de 2017 y los 50 de 2016, y hasta el 30 de septiembre se presentaron 6.043 denuncias, levemente por encima de las 5.915 registradas en el mismo periodo del año anterior. Gámez pide a los Ayuntamientos que aún no lo han hecho su adhesión al Sistema de Seguimiento Integral VioGén porque “mejora la coordinación y el seguimiento y protección de las victimas”.
