Hay ciudades cuya historia puede explicarse mirando sus monumentos. La de Rota también puede leerse en sus apellidos, en sus calles, en los negocios donde conviven el inglés y el español, en familias nacidas a ambos lados del Atlántico y hasta en ese primer estadounidense que un día descubrió qué era una feria andaluza y decidió que aquello le gustaba.
Hace más de setenta años, Rota y Estados Unidos comenzaron una convivencia que transformó para siempre a la localidad. No fue una historia sencilla desde el principio. La llegada de la Base Naval alteró el territorio, obligó a muchas personas a cambiar su forma de vida y provocó un impacto social y cultural difícil de imaginar desde la Rota actual. Pero siete décadas después, aquella presencia forma parte del paisaje cotidiano de una ciudad donde dos culturas aprendieron a convivir hasta hacer que lo extraordinario dejara de parecerlo.
Ahora toda esa historia tendrá un lugar desde el que ser contada. Rota inaugura el Base Forum, un nuevo centro cultural y museístico de 2.300 metros cuadrados instalado en las antiguas naves municipales de la avenida de la Diputación y concebido para explicar cómo la Base Naval transformó el municipio y cómo se han construido durante más de siete décadas los vínculos entre Rota, la Armada Española y la comunidad estadounidense.
Y la apertura tendrá un invitado excepcional: el rey Felipe VI. “Llevamos muchos años trabajando este proyecto y no ha sido un proyecto fácil”, ha explicado en Onda Cero el alcalde de Rota, José Javier Ruiz Arana. No se trataba únicamente de recuperar el edificio. Había que encontrar las piezas, las historias y los elementos capaces de representar siete décadas de memoria colectiva.
El resultado busca explicar mucho más que una instalación militar. Busca explicar Rota. De los campos a una ciudad diferente.
Hubo una Rota anterior a la Base.
Una localidad estrechamente vinculada al campo, a la mar y a una forma de vida que comenzó a cambiar profundamente en los años cincuenta. La elección de Rota como enclave estratégico en el contexto de los acuerdos entre España y Estados Unidos y de la Guerra Fría desencadenó una transformación que acabaría sobrepasando ampliamente los límites de las propias instalaciones militares.

Llegaron miles de estadounidenses. Pero también cientos de trabajadores procedentes de distintos puntos de España. Muchos llegaron para trabajar y muchos terminaron quedándose para vivir. “Supuso un impacto cultural y social muy potente en la España de los años 50”, recuerda Ruiz Arana. También reconoce que aquel primer impacto fue “muy duro” para numerosas personas que tuvieron que modificar su vida como consecuencia de la instalación de la Base.
Décadas después, el resultado puede verse simplemente dando un paseo. Roteños y estadounidenses comparten ciudad. Hay familias mixtas, generaciones enteras que han crecido juntas y una convivencia cultural tan interiorizada que para quienes viven en Rota apenas resulta extraordinaria. “Para nosotros, para los roteños y roteñas, es algo que forma parte del día a día. Estamos totalmente habituados y es parte del paisaje de la localidad desde hace mucho tiempo”, explica el alcalde. Rota se convirtió así, casi sin proponérselo, en uno de los ejemplos más singulares de mestizaje de la provincia de Cádiz.
Un museo para entender por qué Rota es como es
Ese es precisamente uno de los objetivos del Base Forum: que los propios roteños puedan mirar hacia atrás y entender por qué su ciudad terminó convirtiéndose en lo que es hoy. Porque hay historias que se conocen tanto que terminan por dejar de preguntarse. ¿Por qué se eligió Rota? ¿Qué significaron los acuerdos de los años cincuenta? ¿Cómo era aquella ciudad antes de la Base? ¿Qué ocurrió cuando comenzaron las obras? ¿Cómo vivieron los vecinos la llegada de miles de personas procedentes de otro país, con otro idioma y unas costumbres completamente diferentes, en plena España de los cincuenta?

El Base Forum quiere responder a esas preguntas siguiendo el hilo de la transformación social de la localidad y situando la propia historia de Rota dentro del contexto internacional que llevó a Estados Unidos a establecer allí una de sus instalaciones estratégicas. Pero el Ayuntamiento no quiere construir un museo pensado únicamente para especialistas o amantes de la historia.
De un camión de bomberos americano a un helicóptero de la Armada
La memoria también se puede tocar. Por eso el Base Forum contará con tecnología, elementos interactivos y grandes piezas capaces de llamar la atención incluso de quienes todavía son demasiado pequeños para saber qué significó la Guerra Fría. Entre ellas habrá un camión de bomberos estadounidense y un helicóptero de la Armada. “Queremos primero que sea un sitio divertido”, señala Ruiz Arana. La exposición combinará esa vertiente más visual e interactiva con el relato histórico. La intención es que puedan disfrutarla los adultos, pero también los escolares y los más pequeños, y que resulte interesante tanto para quienes llegan de visita como para los propios vecinos.
También para la comunidad estadounidense. Porque una parte importante del proyecto consiste precisamente en que quienes hoy viven destinados en Rota puedan descubrir qué significó para la localidad la llegada de sus compatriotas hace más de siete décadas.
Los roteños también tendrán que redescubrir Rota
Quizá una de las paradojas del nuevo museo es que no está concebido únicamente para explicar Rota a quienes vienen de fuera. También quiere explicar Rota a los propios roteños. “Hay muchas cosas que la gente desconoce o que han pasado con el tiempo y no las sabe”, reconoce el alcalde. Por ello, tras su inauguración, el Base Forum pretende convertirse también en un recurso educativo. El Ayuntamiento quiere comenzar a coordinar visitas con colegios y centros educativos para que las nuevas generaciones puedan comprender una transformación que ellos ya recibieron como algo natural.
Porque para un niño que crece hoy en Rota, escuchar inglés por la calle puede no tener nada de particular. Ver convivir a familias españolas y estadounidenses tampoco. Pero detrás de esa normalidad existe una historia de más de setenta años. Y eso es precisamente lo que pretende conservar el nuevo espacio.
Setenta años después, la historia continúa
El Base Forum podrá comenzar a recibir visitantes con normalidad a partir del lunes, según ha avanzado el alcalde, una vez terminados los últimos detalles posteriores a la inauguración. Pero quizá lo más interesante del nuevo museo no esté únicamente dentro de sus 2.300 metros cuadrados.
Está fuera. En la propia Rota.
En aquellas familias que comenzaron con un encuentro improbable entre dos personas nacidas a miles de kilómetros de distancia. En los niños que crecieron escuchando dos idiomas. En quienes llegaron desde Estados Unidos pensando que pasarían unos años y acabaron encontrando aquí una segunda casa. En los españoles que llegaron desde otros lugares para trabajar en la Base y nunca volvieron a marcharse.
En los comercios. En las calles. En los apellidos. En la música, las costumbres y las historias compartidas.
Setenta años después, Rota puede entrar en un museo para mirar su pasado. Aunque para entender de verdad lo que ocurrió quizá baste con salir después a la calle. Porque la mejor pieza del Base Forum no estará detrás de una vitrina.
Es la propia Rota.
