La Guardia Civil ha arrestado a dos individuos acusados de fabricar de manera ilegal armas de fuego y munición en un taller oculto dentro de una vivienda rural del municipio de Partaloa, en la provincia de Almería. Los detenidos modificaban pistolas de alarma y de señalización para convertirlas en armas capaces de disparar munición real, que posteriormente comercializaban a través de internet y enviaban a distintos países de Europa.
Los sospechosos, uno de nacionalidad belga y otro holandesa, llevaban operando desde el año 2023 mediante una plataforma digital desde la que realizaban las ventas utilizando identidades falsas. Uno de ellos, militar en su país de origen, poseía amplios conocimientos técnicos que le permitían alterar este tipo de armas para dotarlas de capacidad de fuego real.
La investigación se inició en marzo de 2025, cuando la Guardia Civil detectó y logró interceptar tres pistolas enviadas desde la provincia de Almería tanto a España como a Países Bajos, todas ellas remitidas bajo nombres ficticios.
Según confirmaron los investigadores, las armas incautadas eran originalmente pistolas detonadoras o de señales que habían sido manipuladas para disparar munición real. Este tipo de armas transformadas presentan un nivel de peligrosidad y letalidad equiparable al de un arma de fuego convencional, por lo que su posesión y comercialización están prohibidas y castigadas por la legislación española y europea.
Hace unas semanas se procedió a la detención de los implicados y al registro del domicilio donde operaban, también en Partaloa. En el interior se localizaron 16 armas de fuego, gran cantidad de munición de distintos calibres, así como piezas, herramientas y maquinaria especializada empleada tanto para la modificación de armas como para la fabricación ilegal de cartuchos. Sumadas a las armas intervenidas al inicio de la investigación, el total asciende a 19 armas de fuego incautadas.
La operación se enmarca en el Plan Integral para el Control de las Armas de Fuego (PICAF) de la Guardia Civil y ha permitido desarticular una vía de suministro ilegal de armamento con alcance europeo, además de abrir nuevas investigaciones en varios países.
Las diligencias han sido coordinadas por la titular de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 1 de Huércal-Overa (Almería) y desarrolladas por distintas unidades de la Guardia Civil, con el apoyo de las fuerzas policiales de Países Bajos, Bélgica, Francia, Italia, Alemania y de la agencia europea EUROPOL.

