Análisis Vuelta Rápida Fórmula 1

Adrian Newey lo ha vuelto a hacer: el AMR26 que ilusiona a Alonso y asusta a la parrilla

El Aston Martin AMR26 irrumpe en el paddock. No es solo un coche nuevo: es una declaración de intenciones. El primer monoplaza de Adrian Newey para la escudería británica despierta ilusión en el equipo y respeto en los rivales.

Beltrán Jarillo

Madrid |

 El nuevo AMR26 de Aston Martin, en las pruebas de Montmeló
El nuevo AMR26 de Aston Martin, en las pruebas de Montmeló | Foto: Fórmula1

Aston Martin acapara el foco y la atención inusual en la pretemporada. Sin tiempos aún que dicten sentencia, el mensaje ya ha calado: volver a soñar con un coche ganador. Y parece que Newey, el genio de la aerodinámica lo ha vuelto a hacer.

El monstruo de Silverstone: ilusión y respeto por el AMR26

El lanzamiento del Aston Martin AMR26, el primer monoplaza de Adrian Newey bajo el nuevo reglamento de la Fórmula 1, ha encendido la chispa de la temporada 2026 incluso antes de que los cronómetros empiecen a marcar tiempos oficiales. La presentación en Barcelona y las primeras vueltas realizadas durante la pretemporada han convertido al coche británico en el gran protagonista del paddock, no solo por su diseño radical, sino por la mezcla de ilusión, sorpresa y respeto con la que está siendo recibido por pilotos, rivales y aficionados.

Desde su aparición en el Circuit de Barcelona-Catalunya, el AMR26 ha sido descrito como una “bestia” visualmente impresionante, con soluciones aerodinámicas que recuerdan a los conceptos más osados de la historia reciente de la F1. Su estética ha sido calificada de “radical” y “distinta” frente al resto de la parrilla, desatando un murmullo permanente en los garajes rivales.

Pilotos como George Russell han sido claros al señalar que, si bien aún es pronto para sacar conclusiones de rendimiento, el trabajo de Newey merece respeto y atención: “No se les puede descartar… lo que ha construido Adrian es espectacular y es el coche más destacado en cuanto a diseño”, dijo el piloto de Mercedes tras las pruebas en Montmeló.

El AMR26 es considerado tan brutal porque no es una evolución conservadora, sino una ruptura total con lo anterior. Adrian Newey ha diseñado un coche extremadamente compacto y agresivo, con pontones mínimos, entradas de aire poco convencionales y un trabajo aerodinámico obsesionado con dirigir el flujo limpio hacia el suelo y el difusor, clave en el nuevo reglamento.

Todo en el monoplaza responde a una idea: maximizar eficiencia y carga sin arrastre innecesario, aunque eso implique asumir riesgos. Esa combinación de soluciones radicales, empaquetado extremo y pensamiento técnico diferente es lo que ha despertado el respeto del paddock y la sensación de que Aston Martin, esta vez, ha construido algo realmente especial.

Alonso, 60 vueltas y pensando en nuevos podios

Dentro del propio equipo, las sensaciones también son positivas. Lance Stroll, encargado de la primera salida del coche, aseguró que el monoplaza “se sentía bien” incluso con pocas vueltas completadas, mientras que Fernando Alonso, tras su primer día serio de pruebas, no ocultó su satisfacción y subrayó que todavía “queda mucho por venir”.

Alonso completó más de 60 vueltas con el AMR26 en Barcelona, trabajando en recopilar datos técnicos y dejando claro que el enfoque en esta fase es de progreso y aprendizaje, más que de pura velocidad. El asturiano se ha mostrado sonriente y quien sabe si igual de ilusionado que en la temporada 2023, cuando nos regaló de nuevo podios después de diez años.

El nuevo respeto del paddock

La presencia de Newey —considerado uno de los diseñadores más exitosos de la historia de la Fórmula 1— ha cambiado el tono de las conversaciones en el paddock. Más allá de la admiración por su legado, hay un reconocimiento claro de que el AMR26 representa algo más que una evolución estética: es un coche nacido para competir. El interés no solo se traduce en miradas, sino también en declaraciones públicas de pilotos y equipos que sitúan a Aston Martin como un rival a vigilar si las próximas fases de desarrollo confirman lo visto en los tests iniciales.

Newey quiere poles en 2026

Pese a la euforia, hay también cautela: muchos recuerdan que el diseño audaz no garantiza victorias —como ha ocurrido en el pasado con otros conceptos rompedoras— y que la verdadera batalla se decidirá en velocidad pura y consistencia a lo largo de una temporada que promete intensa.

Aun así, con Alonso al volante, Newey al frente del diseño y un monoplaza que ha encendido ya la imaginación del público y los expertos, Aston Martin se presenta en 2026 con más ilusión y respeto que nunca, listo para dar batalla y posiblemente volver a ocupar posiciones de honor en la parrilla.