En pleno arranque de una nueva Copa del Mundo, la sección Dinastía Femenina de Radioestadio ha puesto el foco en la historia del Mundial femenino y en el largo camino que han recorrido las futbolistas para alcanzar el reconocimiento actual. La periodista Marina Pons ha recordado que la primera edición oficial organizada por la FIFA no llegó hasta 1991, más de siete décadas después del estreno del torneo masculino.
Si bien, tal y como ha destacado Marina, la ausencia de un Mundial femenino durante más de 60 años no se debió a la falta de interés o de jugadoras. "No es que antes del 91 no hubiera mujeres jugando al fútbol. Las había y muchas", ha explicado. De hecho, ha recordado que en los años 70 se disputaron campeonatos internacionales de carácter extraoficial en Italia y México, mucho antes de que la FIFA decidiera respaldar la competición.
De hecho, en la final del torneo celebrado en México en 1971. Más de 100.000 espectadores llenaron el Estadio Azteca para presenciar el encuentro, una cifra que demuestra que el interés por el fútbol femenino ya existía décadas antes de su reconocimiento oficial. "Interés había, público había, futbolistas había. Lo que faltaba era que alguien les abriera la puerta", ha apuntillado.
De 12 a 32 selecciones
La primera Copa Mundial Femenina organizada por la FIFA se celebró en China en 1991 con la participación de solo 12 selecciones. España no logró clasificarse para aquella edición, que acabó con el triunfo de Estados Unidos. Si bien, lo importante de ese acontecimiento es que lo que inicialmente fue considerado por muchos como una prueba acabó convirtiéndose en uno de los grandes acontecimientos del deporte internacional.
Desde entonces, el crecimiento ha sido constante. El número de participantes se ha ampliado hasta las 32 selecciones actuales, los partidos se retransmiten a nivel global y las futbolistas se han convertido en referentes para millones de niñas. Y, en España, el punto culminante llegó en 2023, cuando la selección conquistó el Mundial con el gol de Olga Carmona frente a Inglaterra.
Igualdad de oportunidades
Más allá de los resultados, Pons ha defendido que el Mundial femenino representa una cuestión de oportunidades e igualdad. "Cuando hoy vemos a las futbolistas levantar trofeos, parece que siempre estuvieron ahí, pero para llegar hasta aquí han tenido que pasar muchas cosas", ha señalado, en referencia a las generaciones de jugadoras que durante años jugaron sin contratos profesionales, escasos recursos y poca visibilidad.
Por eso, para terminar la sección, Marina ha lanzado un mensaje dirigido a las familias, animando a que niñas y niños practiquen deporte desde edades tempranas. El deporte aporta valores como el esfuerzo, la disciplina, el trabajo en equipo y la capacidad de superar las dificultades. "Los sueños necesitan talento, pero antes de que exista el talento también necesitamos esa oportunidad", ha concluido.
