La historia de Allyson Felix, la atleta más laureada del atletismo en pista, es ejemplo de inspiración. Con 11 medallas en cinco Juegos Olímpicos -siete oros, tres platas y un bronce- y una veintena de medallas en campeonatos mundiales, se plantó cuando una conocida marca le redujo el contrato un 70% al quedarse embarazada.
Esta es la historia que nos ha contado nuestra compañera Marina Pons en Dinastía femenina, la nueva sección de Radioestadio. "Decidió alzar la voz y no callarse, para que a otras mujeres que quisieran ser madres no les pasara lo mismo", ha contado Marina. Pero la deportista no solo puso el grito en el cielo contra Nike, dio un paso más: creó su propia marca.
'Saysh', la marca pensada por y para mujeres
Así nació 'Saysh', la marca especializada de Allyson Felix en el calzado femenino porque, tal y como contó Marina en el anterior episodio de Dinastía femenina, los zapatos siempre han estado pensados para los hombres. Una decisión arriesgada, porque en el deporte de élite es muy poco habitual que un deportista vista con su propia marca.
"Empezamos a hablar con la gente y aprendimos que este problema era muy grande", dijo la atleta en una entrevista en la que explicó que los zapatos se fabricaban a partir del molde de un pie de hombre y, para adaptarlos a las mujeres, simplemente se reducían las tallas. Fue el hermano de Allyson la que le dio el empujón definitivo para seguir adelante, porque "ya es hora de que la industria cambie".
¿Cómo fabrican los zapatos? Es una marca "diseñada exclusivamente para mujeres" que se dedica tanto al calzado deportivo como al de uso diario, apunta Marina. La fabricación empieza "desde cero", rechaza el modelo tradicional y lo que hacen es tener en cuenta claves como la anchura del talón y del pie, la pisada y la estabilidad al andar.
Allyson Felix utilizó la marca en los Juegos Olímpicos de Tokyo
La marca, además, tenía como objetivo, lanzar un mensaje al mundo y avisar de que el mercado del calzado femenino estaba infratendido. Es por ello que la propia Allyson utilizó en los Juegos Olímpicos de Tokyo unas zapatillas de su propia marca. Allí ganó el bronce en 400 metros lisos y el oro en 4x400 metros de relevo.
En posteriores entrevistas reconoció haber pasado por "momentos realmente oscuros" y haberse sentido "abandonada" porque no sentía el apoyo, a pesar de haber dedicado toda su vida al deporte. Asimismo, se mostró esperanzada con que su gesta sirviera de inspiración para otras mujeres, que fuera el comienzo del cambio, porque "nadie más puede escribir tu historia, salvo tú".
El deporte ha estado siempre pensado para los hombres, pero gracias a historias inspiradoras como la de Allyson Felix, las cosas están cambiando. "No es que las mujeres no encajemos dentro del deporte, es que el deporte durante mucho tiempo nunca fue diseñado pensando también en nosotras. Cuando alguien como Allyson Feliz decide cambiar eso, no solo crea una zapatilla, también abre una puerta", ha concluido Marina.
