Edna Imade se ha convertido en los últimos meses en una de las principales promesas del fútbol femenino español y así la estamos viendo ya en las últimas convocatorias de Sonia Bermúdez.
La delantera del Bayern afronta su tercera convocatoria con una selección española a la que llega encantada y justo antes de enfrentarse en las semifinales de Champions al Barcelona, algo que está siendo objeto de las bromas dentro de la concentración con las compañeras del equipo culé.
Pero la de Imade es una historia particular. Su madre, nigeriana, llegó andando hasta Marruecos, donde nacieron ella y su hermano. Y desde allí, apenas tres meses después, llegaron a Algeciras en una patera para comenzar una nueva vida en España.
"A veces pienso en dónde estaría yo ahora si mi madre no hubiera venido (…) Me ha ido contando cosas muy duras y que no se cómo ha podido pasarlas", explica en Radioestadio Noche.
De Algeciras a Sevilla y desde allí Carmona, un pueblo que pronto se convirtió en su casa. "La gente nos acogió muy bien, siempre voy a estar agradecida porque ellos también tienen un poco de culpa de que yo hoy esté consiguiendo esto", cuenta.
El racismo y los cánticos de Cornellá
Mucho se ha hablado en los últimos días de los cánticos xenófobos de la afición española en el España - Egipto en Cornellá, algo que Edna nos cuenta que vivió con vergüenza: "Se escuchaba más que a la gente que animaba, sentí vergüenza".
"La gente que viene aquí muchas veces lo hace para aportar y tener una vida mejor (…) Mi madre vino aquí intentando darle la mejor vida a sus hijos, nosotros hemos estudiado, estamos haciendo nuestro trabajo, y espero que la gente que viene aquí venga a lo mismo", sentencia.
