HAITÍ – GRUPO C
- Rivales en la fase de grupos: Escocia (primer partido), Brasil (19 jun., Filadelfia) y Marruecos.
- Once tipo: Placide; Arcus, Adé, Duverne, Expérience; Jean Jacques, Pierre, Bellegarde; Providence, Nazon, Deedson.
- Clasificación: Primera del Grupo C de CONCACAF, por delante de Honduras y Costa Rica.
- Participaciones en el Mundial: 2 (1974, 2026).
- Mejor posición en el Mundial: Primera fase (1974).
Haití regresa a un Mundial 52 años después, tras su primera y única participación hasta el momento en Alemania 74. Este país del Caribe, que atraviesa una difícil situación política, económica y de seguridad que ha complicado enormemente su desempeño, ha logrado una clasificación histórica para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Basta señalar que el equipo juega sus partidos como local fuera del país. Esta fase de clasificación la ha disputado en Curazao, en el estadio Ergilio Sato. Y es que el Stade Sylvio Cator —el recinto histórico del fútbol haitiano— está tomado por las bandas armadas, igual que más del 90 % de la región metropolitana de Puerto Príncipe.
Una clasificación contra todo pronóstico
El artífice del milagro ha sido el técnico francés Sébastien Migné, que ha logrado una clasificación extraordinaria pese a no haber pisado nunca Haití por motivos de seguridad: ha realizado todo su trabajo en la distancia, por videoconferencia, y los jugadores se reúnen apenas unos días antes de cada ventana FIFA.
El poderío físico de sus jugadores —formados en Francia, Bélgica, Inglaterra o la MLS— y la disciplina defensiva son dos de las características principales de esta selección, que espera competir con dignidad y, por qué no, sorprender en algún partido.
Es, sin duda, el rival más débil del Grupo C, aunque también uno de los equipos con una historia más impactante de todo el torneo.
La estrella
El centrocampista del Wolverhampton (27 años) es el jugador franquicia y el cerebro de la selección de Haití. Todo el juego ofensivo del equipo pasa por él y ha sido clave en la histórica clasificación para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Es un futbolista polivalente que puede actuar como interior, mediapunta o volante. Talentoso, destaca por su visión de juego, su conducción y su llegada desde segunda línea, y es el hombre al que buscan sus compañeros cuando el equipo necesita pausa.
Nacido en Colombes (Francia), Bellegarde decidió representar a la patria de su familia y se ha convertido en símbolo de un equipo construido gracias a la diáspora: hay futbolistas haitianos en clubes de la Premier League, la Ligue 1, la Superliga suiza y la MLS estadounidense.
Tras la clasificación, escribió en sus redes sociales: "Me he comprometido con un grupo, un equipo, una familia, mi nación".
Fortalezas y debilidades
Haití es un equipo organizado, físico e intenso que sabe jugar con un bloque bajo y salir al contragolpe. El 4-2-3-1 es el dibujo que le resulta más cómodo, aunque ante potencias no dudará en adoptar un esquema más defensivo.
Su mayor fuerza es la unidad del grupo y el orgullo de representar a su nación en el momento más difícil.
La brecha de calidad con Brasil o Marruecos, en cambio, es enorme, y la falta de infraestructura para prepararse adecuadamente es un hándicap real.
¿Hasta dónde llegará?
A la hazaña que ya supone acceder a un Mundial para un país devastado como Haití hay que añadir que se medirá en la fase de grupos con Brasil y Marruecos, dos potencias que están entre los favoritos al título.
Nadie espera que pase de ronda, y sería sensacional si puntuara en algún partido. Pero la clasificación en sí misma ya es el logro más grande de la historia del fútbol haitiano, y eso nadie se lo puede quitar.

