El técnico navarro efectuó estas declaraciones durante una rueda de prensa, en la que estuvo acompañado por Raúl Martín Presa, presidente del club. Pérez, de 38 años, llegó al Rayo Vallecano en febrero de 2024 para sustituir a Francisco Rodríguez, destituido por los malos resultados, y se marcha del equipo madrileño con 113 partidos disputados (44 victorias, 33 empates y 36 derrotas) y con el reconocimiento unánime a su trabajo por parte del vestuario, la directiva y la afición. “Estoy agradecido a quienes confiaron en mí, Raúl Martín Presa (presidente), David Cobeño (director deportivo) o Javier Portillo (secretario técnico). Valoro mucho que apostaran por mí cuando no tenía experiencia como entrenador y no era fácil", dijo.
El último partido dirigido por Íñigo Pérez fue la final de Liga Conferencia en Leipzig que se saldó con derrota. "Me preocupaba saldar la deuda con nuestra afición pero ellos nos dijeron que estaba saldada. Tenía mucha ilusión por conseguir hitos importantes. Lo hemos conseguido entrando en Europa y jugando una final. Se han cumplido los puntos que me marqué y me siento en paz", comentó el técnico navarro, que tuvo un mensaje de despedida también para la plantilla. "No solo sois mis jugadores. Me habéis sostenido como entrenador y como persona. Sabéis de mis dificultades y mis secretos anteriores. Jamás compartiré lo que he compartido con vosotros, como aquello del día del Lech Poznan. Algo que sólo sabía mi mujer”, confesó.
Iñigo Pérez desveló que en su momento declinó la oferta de renovación "muy agradecido". "El primer año no es fácil entregar el equipo, con lo que conlleva salvarte, a alguien sin experiencia como primer entrenador. Después, hilando estos dos años, este último mes es el reflejo que vengo diciendo. Uno, me importaba saldar la deuda con la afición, que es el motor fundamental. Nos contestaron el otro día", confesó. "Tenía mucha ilusión por conseguir hitos importantes. El año pasado lo conseguimos entrando en Europa y este año yendo a la final. Quería vivirlo con estos jugadores y aficionados. La otra, la más importante, era generar recuerdos. También lo hemos hecho. Más allá de la derrota del otro día, se ha cumplido y me encuentro verdaderamente en paz", señaló. "Todos sabéis el agradecimiento que os tengo. Sois los únicos que no sólo sois mis jugadores y me tenéis amor, también hay varias personas que me habéis sostenido, también como persona. Cuando digo que no encontraré nunca a un grupo como este, hago referencia esto. Jamás compartiré esto. Os lo agradeceré de por vida", comentó.
Iñigo Pérez desveló que tomar la decisión fue "muy difícil". "Hay bastante más de humano y de amor que de deporte en mi relación con ellos. Esto es difícil pero necesario. Quería saber si soy capaz de volar libre o de que la nostalgia sea una tristeza. A pesar de ser humildes, hemos conseguido hitos y echaré de menos todo lo que pasa aquí”, apuntó. "Lo que no hay es un momento concreto en que diga no aguanto más. Soy un privilegiado. La pureza que hay aquí no se encuentra. Necesitas una cantidad de energía muy grande y debe regenerarse de una manera rápida. Y no podía regenerarla tan rápida como hasta ahora. Me entra un temor porque no sé si seré capaz de hacerlo al año siguiente. No podía traicionarme a mí mismo. Veía señales y debía hacerle caso”, subrayó.

